domingo, 16 de septiembre de 2007

Anni Kookoo

The places that we lived, the living that we did
The places we were put, the things we were giving
...The things that they took
They took away our pride, and if they didn't
Take our lives, they took away the things that made us feel alive

She says
What have we become, what have we become?
How did this become, how did this become?

The old women reflects from the east to the west
She thinks of her grandmother and her grandfather
and the strength that they had
Now she looks to the young
With all their sniffing and their drugs
The drinking that has stolen so many souls
and flooded her sacred blood

She says ooooh what have we become,
what have we become
She says ooooh how did this become,
how did this become

She says oooo the bottle took my son,
it took away my son
She says oooo where we going to run,
what have we become.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

martes, 4 de septiembre de 2007

Tu bar

No volveré a menear el kakas en tu bar. Menearé el kakas delante del gili de tu puerta. Menearé el kakas en el parque con un brik de peleón.

¿Pero qué pasa en tu bar? ¿Qué hay en tu bar? ¿Cagáis en doradas patenas? Pues yo sólo veo un tugurio vulgar, una cloaca sin gloria ni pena. Y el desfile de muchachas bonitas que se emborrachan y vomitan. No deja de ser pintoresco pero no justifica estos precios dantescos. Ni que haya en la puerta un cenutrio siniestro. Yo sólo vine a tomarme una cerveza.

¿Qué coño hace tu pistola en mi cabeza?
¿QUÉ COÑO HACE TU PISTOLA EN MI CABEZA?

No volveré a alternar con esa especie de jet-set que va a tu bar. Ni aunque cambie de dueño y pongan una jaima. No creo que lo pise, no, porque aun no he superado el trauma.

¡...Pero qué facilidad, qué soltura para hurtar! ¿Desciendes de Curro Jiménez? No recuerdo haber pedido 20 kilos de caviar, sino un tercio, un tercio, ¿¿¿entiendes???

Si supieran de este desmadre, ¿qué dirian tus compadres? Pensarian que es una broma o que abreba en tu bar hasta el papa de Roma, que después de dar misa, en tu antro la toma, y paga los chatos a precio de viñedo, sólo porque llevan la grasa de tus dedos,


¡¡SOLO PORQUE LLEVAN LA GRASA DE TUS DEDOS!!

sábado, 1 de septiembre de 2007

Se fue la luz

Se fue la luz. Mierda. Ahora me voy a perder este episodio. Bueno, qué más da, ya lo he visto anteriormente. Aunque tengo que reconocer que verlo en la tele en lugar de en el ordenador es más emocionante.

Siempre que se va la luz, me imagino a los que trabajen en los generadores cercanos, afanándose en reparar la avería con nerviosismo y sudor en la frente. Seguramente no será así.

Comí en la terraza del 7º, acompañado por mi hermana. Una vela nos iluminaba. Después, ella se fue, y yo terminé mi cerveza mientras escuchaba Héroes. Este grupo tiene la cualidad de sumergirte más aun en la oscuridad, con ese halo romántico y grave.

Contemplé los edificios, las moles de cemento que se erigían frente a mí. Solo había algunos pequeños puntitos de luz en ellos, el resto del cuadro estaba sumido en la noche. Después se sumaron algunos más, cuando los dueños de los pisos fueron encontrando sus respectivas velas. Los más despistados maldecirían, y se estarían imprecando a sí mismos que ya no se los volvía a olvidar comprar velas. Me reí... Se les volvería a olvidar.

La llama instalada sobre la mesa luchaba por su vida, fugaz pero siempre renaciente, contra el viento. Abajo, fuera de todo misticismo, rodaban algunos coches, con sus faros encendidos para poder discernir vagamente la senda correcta entre tanta negrura. Avanzaban lenta y torpemente, privados de las farolas, como un bebé que da sus primeros pasos, destronada su soberanía por la noche. Qué torpes, era gracioso verlos balbucear sobre el asfalto.

El cielo estaba sin nubes, relativamente limpio. Se veían las estrellas, no muchas; pequeños puntitos de luz que parecían conversar, secretamente, con los otros formados en la Tierra por las velas.

A la izquierda se abría el Mar, profundo, con sus aguas calmadas, acariciando las arenas y las conchas que él mismo gestaba y después escupía. Desvalida la tierra de su sagrada electricidad, éste ganaba en supremacía sobre ella... con sus simples mortales pequeños y desarmados, parecía que iba a ser engullida por el agua, por el dios océano, inmenso, mágico y majestuoso, hipnotizante... el Mar parecía agresivo con el exterior, pese a su gran calma, pero sin duda su interior mima y cuida con recelo sus tesoros, cobijados en su seno.

-Aquí terminas tú-, parecía decirle a la tierra. Provocaba respeto.

La luna brillaba sobre el agua, vertiendo la luz sobre su superficie y haciéndola parte de ella. Como dejando claro que mandaba ella, que era ella quien forma las mareas, que la luna manda sobre el mar. Aunque no lucía llena, radiaba mortecinamente blanca.
Aun así no observaba; más bien era observada, como una princesa guardada con celo hasta que sus encantos afloran y es vista por primera vez como mujer en un baile. Allí estaba, flotando en el éter... danzando... en la eternidad que nos inspiran los cielos y el universo, un círculo blanco en otro océano, el de las constelaciones.

...

Ah... Ya lo creo... La electricidad nos roba muchas cosas...

Entre ellas, a veces, la verdadera vista.

viernes, 27 de julio de 2007

Xana

Hace un tiempo conocí a una xana. Son seres de extraordinaria belleza, pequeñas diosas de la mitología asturiana.

Son mágicas, encantadoras, bondadosas. Y bellas. La realización de lo imposible, del extralímite. Pero sobre todo, mágicas.

Cuentan, y cuento, que las xanas alegran el corazón con su canto a todo aquel que la escuche, que su presencia alivia las almas, que el rencor desaparece ante la contemplación de ese ser sobrenatural. Irradian un halo de bienestar a su alrededor. Nunca pensé que pudiera existir algo así hasta que lo vi con mis propios ojos. ¿Quién necesita un dios habiendo contemplado esto?

No necesité nada más a partir de ese momento para saber que la magia existe. Y en lo que me reste de vida seguiré creyendo lo mismo. Existe porque la he visto con mis propios ojos, y la sentí con mi propio corazón.

Si algún día teneis la suerte de contemplar a uno de estos seres, no necesitareis más explicación; sentireis cómo fluye la magia. Es mejor sentirlo que leerlo.

lunes, 16 de julio de 2007

Me voy

El autor de este blog se va a la playa, así que ya nos veremos. No creo que escriba nada más hasta que vuelva en septiembre, aunque quizás haga alguna visita eventual al ciber (dadlo por hecho).

Solo decir que últimamente no he posteado porque me he convertido en una especie de gelatina sin vida que se dedicaba a estar en casa sin hacer nada durante el día y a salir de juerga por la noche, qué remedio. No me quedaba otra que no hacer nada. Me lo he pasao bastante bien estos días, especialmente por la noche y tal, la verdad es que el verano hasta ahora ha estao chachi piruli one little ball (como dice alguien... excepto por lo de "one little ball", traducidlo a medias)

Ojalá todo el verano pudiera ser así, jasjas.

Un saludo a todo ser que se atreva a leer este blog.

Nos vemos!

lunes, 2 de julio de 2007

El crimen del móvil, por Juan Abarca

Si quieres usar un móvil de nuestra marca, vas a tener que pagar. Nuestras extensas campañas publicitarias no han salido gratis, así que vas a tener que costearnos la próxima, y con creces. Sí, esa campaña dedicada a convencerte de tu infelicidad, de tu carencia, en definitiva de tu imbecilidad hasta la fecha, esa campaña que te hace sentir menos porque no tienes nuestro nuevo producto, la vas a pagar tú mismo cuando lo adquieras.

Nuestra marca es una buena marca. Es una buena marca porque existe, y existe porque hemos difundido su existencia. Tú la eliges porque es la mejor, y va a seguir siendo la mejor ya que promete grandes ventas, lo cual nos permitirá seguir difundiéndola de manera cada vez más agresiva. Tú no quieres nuestro móvil porque te ofrezca determinadas prestaciones. Eso es lo que te hacemos creer. Tú quieres nuestro móvil porque si eres hombre las mujeres acudirán a ti como moscones, y si eres mujer, los hombres. Te lo hemos explicado en los anuncios, y tú lo sabes. No son anuncios sexistas, tratamos a los individuos de ambos sexos por igual: como basura.

Además, nuestra marca no es una marca cualquiera. Es de colorines. Y tiene un nombre actual, juvenil, dinámico. Sabemos que no te vas a comprar cualquier mierda. Tú te vas a comprar nuestro móvil, ya que lo hemos dotado de una apariencia atractiva, y por lo tanto es de calidad. Y punto.

En realidad hemos abaratado los costes hasta la náusea. Por un lado hemos conseguido elaborar un producto que haría reír (o llorar) a cualquier aficionado a las maquetitas de guerra o a los trenes eléctricos. Decir que nuestro producto es de juguete sería poco, sería hasta un insulto para cualquiera que haya jugado con juguetes de verdad. Por otro lado, te cobramos cada vez un poco más.

Luego están las chuminadas. Desde el salón de reuniones de nuestro departamento de chuminadas se pueden oír cada pocos días grandes carcajadas. Suelen coincidir con los nuevos inventos, como las carcasas de colores, los jueguecitos, las conexiones a internet o los zapatófonos con cámara de fotos. Se trata de que te compres cada vez una gilipollez nueva. No te preocupes, que aunque estés contento con tu móvil actual y no quieras deshacerte de él, el propio cacharro se romperá solo. Se joderá la batería, o el cargador, o dejará de sonar para siempre por cualquier causa. Y si quieres repararlo ven, que tenemos la respuesta: tíralo a la basura, so obsoleto, no seas precámbrico. Si aún así insistes, te diremos que ya no hay recambios, aunque tu móvil tenga tan solo dos o tres años. Se trata de que pronuncies la famosa letanía: "para los problemas que me está dando, me vale más la pena comprarme uno nuevo". Si necesitas reafirmarte en ello, cuéntaselo a la gente, que todo el mundo te dará la razón, a pesar de que dicha conclusión parte del dudoso supuesto de que necesitas un móvil.

Además, hazte a la idea desde ya de que tu móvil es grande. Tu móvil es demasiado grande siempre, y debe darte vergüenza salir a la calle con él, habiendo otros más pequeños. Tu móvil es una piltrafa de móvil desde el momento en que dejó de ser el último modelo de nuestra marca. Llora, llora tu desdicha, pobretón, pobretona miserable. Tu coche es una lata, tienes barriga, no te pareces a la gente guapa de la tele y encima tu móvil es grande. Debes comprar el nuevo y acto seguido empezar a descojonarte de los demás usuarios, con sus móviles enormes. Esto último es muy importante, necesitamos que la gente propague por sí sola la estulticia que nos da de comer.

La era de la esclavitud no ha pasado. Tú eres nuestro puto esclavo. Esclavo de la infelicidad que planea sobre ti. Deberás trabajar para nosotros. No importa que hace pocos años no existieran los móviles, no importa que sean prácticamente innecesarios. Deberás comprar uno nuevo cada poco tiempo, y deberás alimentarlo continuamente. Enchúfalo, que te quedas sin batería, date una vuelta, que te quedas sin cobertura, afloja la mosca de nuevo, que te quedas sin saldo, y sobre todo ¡corre, corre, corre, que te llaman! ¡No debiste alejarte tanto de tu móvil! ¿Y si no llegas a tiempo? ¿Quién será? ¡Corre, idiota!