Bueno, tras el último post de humor malo criticando los autobuses, escribo esta mierda. Es simplemente para decir que tengo unos pocos de exámenes encima y me paso los días enteros estudiando y cuestionandome mi existencia, así que cuando los termine, tendré unos pocos temas sobre los que opinar por aquí. Hasta entonces comereis mierda!
No quiero que esto se convierta en un diario, porque no creo que a nadie le importe mi día a día. Por eso intento no poner posts de ese tipo, excepto en ocasiones especiales. Intento plasmar mis opiniones sobre temas que me inquietan de la mejor manera que puedo, y sé que os sentiréis identificados con algunas de las cosas que pongo (o no). Compartiendo las opiniones, uno se siente menos solo, y dándote cuenta de que otra gente piensa igual que tú, también. Mi mente divaga bastante y tendré mierda para rato, así que estais jodidos.
De todas maneras tampoco quiero que esto se convierta en un "depre-blog". Todos tenemos penitas y demás, pero eso sí que os importaría una mierda. Me da mucho coraje esa gente cuyas publicaciones consisten en una foto chunga y una frase del estilo ...Dead as yesterday... Oh tío, que chungo eres, la vida es una mierda eh? Sobre todo para ti, eh?
Venga hombre, no me jodas, todos tenemos problemas. Yo intento no poner aquí los míos, porque joder, ¿a quién coño les importan? Si tengo un problema se lo cuento a un colega, como mucho.
Y... qué coño... ¿qué ostias os importa toda esta mierda? La verdad es que me sorprende que a algunas personas les interese este blog. De verdad algunas se muestran interesadas. Y no voy a decir que no me guste... Claro que me gusta. No me voy a ir de duro diciendo: bah, me la suda si leéis esto o no, me la suda..., porque no sería verdad. Y quien diga lo contrario miente, joder, miente. Nadie hace este tipo de cosas para sí mismo, a todo el mundo le gusta el reconocimiento ajeno, a todo el mundo le gusta gustar. Nadie hace las cosas sin ganas de que los demás lo reconozcan.
Eso sí, al que le guste bien, y al que no, pues que le jodan!
Un saludo a todos y suerte.
sábado, 26 de enero de 2008
jueves, 10 de enero de 2008
Autobuses
Demasiado tiempo he estado escribiendo aquí como para no haberme quejado aún sobre los autobuses, compañeros perpetuos de los estudiantes (sobre todo de aquellos que todavía no tenemos coche)...
Dentro de los autobuses que he cogido en mi vida, creo que el 6 es el más infame y cancerígeno. Al dar un recorrido tan grande (desde la Macarena hasta el final de Reina Mercedes, pasando por el Hospital), siempre pasan unos 20 minutos desde que pasa uno (por supuesto, lleno a reventar) hasta que pasa el siguiente. Lo mejor es cuando observas desde la acera opuesta, sin posibilidad a cruzar, cómo se van dos autobuses seguidos. Ah, cómo me gusta... Levantarte a las 7:30 para esta mierda.
Y entonces yo me pregunto por qué coño no ponen más 6's. Señor, ¿no ves que lo coge un huevo de peña y siempre va petao por la mañana? Es completamente inverosímil...
Pero tranquilos, lo peor está aun por llegar...
Te dispones a entrar en el autobus. Te chocas contra una pared invisible de olor a humanidad hacinada y calor, saliendo despedido habia atrás con una brecha en la frente. Consigues entrar.
Oh, qué bien, todo este espacio de delante para mí solo. Alma cándida...
Al llegar a la siguiente parada, los usuarios se precipitan contra la puerta del autobús de manera inmediata, provocándose una avalancha hacia la misma. Comienzan a entrar, y, en un momento dado, el conductor siempre dice... "Venga señores que tengo que cerrar". En ese momento se vencen todas las leyes de la física, y se viola ese derecho humano que dice que tenemos libertad, para convertirse en "tienes derecho a ser una sardina enlatada".
En ese momento, tu mente comienza a buscar una solución a este nuevo problema, y decides penetrar, o mejor dicho, deslizarte entre el resto de cuerpos, hacia el interior. Comienzas a avanzar. Son momentos de gran confusión, ni siquiera sabría plasmarlos en palabras. Cuando llegas al primer pasillo, pensando que todo se ha solucionado, te encuentras con que hay una señora, que no se caracteriza precisamente por darle alegrías a la báscula, que se ha colocado en medio del mismo, plácidamente.
La señora es canjeable por dos chiquillas cuyos ojos no destilan demasiada inteligencia.
Por dios, ¿por qué coño te quedas ahí? ¿No ves que hay sitio detrás? ¿Qué te ata al pasillo? ¿Te gustan los lugares estrechos? ¿O es simplemente por joder?
Haciéndole un corte de manga a todos los físicos ilustres de la historia, consigues pasar hacia la segunda parte del autobús. Te asalta un hedor, aun más pútrido que el de la humanidad aglomerada, intrínseco de las partes de atrás de cualquier autobús de los largos. Yo realmente llevo meses preguntándome de donde surge ese olor nauseabundo; he pensado que pueda ser de algún producto pestilente que echen a esa especie de fuelle central para que se deslice bien. Ya podría oler a flores, que asco joder.
Parece que la vida te sonríe en ese momento. Pero ahora quisiera analizar otro suceso sin precedentes.
¿POR QUÉ OSTIAS ACAPARAS TODA LA PUTA BARRA?
Osea, es increíble. El populacho no se conforma con, simplemente, agarrar la barra con la mano para no caerse. Ahhh, no amigo.
SE AFERRAN A ELLA CON TODO EL PUTO CUERPO COMO SI EN ELLO SE LES FUERAN SUS MISERABLES VIDAS!!! Se enroscan a la barra con brazos y piernas, impidiendo a cualquier persona agarrarse. Y no, da igual que los mires con cara de mala ostia, da igual que hagas mil amagos de agarrarte, el hijoputa no cederá; seguirá enrollado en la barrita hasta que se tenga que bajar...
MALDITOS CABRONES!!
Dentro de los autobuses que he cogido en mi vida, creo que el 6 es el más infame y cancerígeno. Al dar un recorrido tan grande (desde la Macarena hasta el final de Reina Mercedes, pasando por el Hospital), siempre pasan unos 20 minutos desde que pasa uno (por supuesto, lleno a reventar) hasta que pasa el siguiente. Lo mejor es cuando observas desde la acera opuesta, sin posibilidad a cruzar, cómo se van dos autobuses seguidos. Ah, cómo me gusta... Levantarte a las 7:30 para esta mierda.
Y entonces yo me pregunto por qué coño no ponen más 6's. Señor, ¿no ves que lo coge un huevo de peña y siempre va petao por la mañana? Es completamente inverosímil...
Pero tranquilos, lo peor está aun por llegar...
Te dispones a entrar en el autobus. Te chocas contra una pared invisible de olor a humanidad hacinada y calor, saliendo despedido habia atrás con una brecha en la frente. Consigues entrar.
Oh, qué bien, todo este espacio de delante para mí solo. Alma cándida...
Al llegar a la siguiente parada, los usuarios se precipitan contra la puerta del autobús de manera inmediata, provocándose una avalancha hacia la misma. Comienzan a entrar, y, en un momento dado, el conductor siempre dice... "Venga señores que tengo que cerrar". En ese momento se vencen todas las leyes de la física, y se viola ese derecho humano que dice que tenemos libertad, para convertirse en "tienes derecho a ser una sardina enlatada".
En ese momento, tu mente comienza a buscar una solución a este nuevo problema, y decides penetrar, o mejor dicho, deslizarte entre el resto de cuerpos, hacia el interior. Comienzas a avanzar. Son momentos de gran confusión, ni siquiera sabría plasmarlos en palabras. Cuando llegas al primer pasillo, pensando que todo se ha solucionado, te encuentras con que hay una señora, que no se caracteriza precisamente por darle alegrías a la báscula, que se ha colocado en medio del mismo, plácidamente.
La señora es canjeable por dos chiquillas cuyos ojos no destilan demasiada inteligencia.
Por dios, ¿por qué coño te quedas ahí? ¿No ves que hay sitio detrás? ¿Qué te ata al pasillo? ¿Te gustan los lugares estrechos? ¿O es simplemente por joder?
Haciéndole un corte de manga a todos los físicos ilustres de la historia, consigues pasar hacia la segunda parte del autobús. Te asalta un hedor, aun más pútrido que el de la humanidad aglomerada, intrínseco de las partes de atrás de cualquier autobús de los largos. Yo realmente llevo meses preguntándome de donde surge ese olor nauseabundo; he pensado que pueda ser de algún producto pestilente que echen a esa especie de fuelle central para que se deslice bien. Ya podría oler a flores, que asco joder.
Parece que la vida te sonríe en ese momento. Pero ahora quisiera analizar otro suceso sin precedentes.
¿POR QUÉ OSTIAS ACAPARAS TODA LA PUTA BARRA?
Osea, es increíble. El populacho no se conforma con, simplemente, agarrar la barra con la mano para no caerse. Ahhh, no amigo.
SE AFERRAN A ELLA CON TODO EL PUTO CUERPO COMO SI EN ELLO SE LES FUERAN SUS MISERABLES VIDAS!!! Se enroscan a la barra con brazos y piernas, impidiendo a cualquier persona agarrarse. Y no, da igual que los mires con cara de mala ostia, da igual que hagas mil amagos de agarrarte, el hijoputa no cederá; seguirá enrollado en la barrita hasta que se tenga que bajar...
MALDITOS CABRONES!!
lunes, 7 de enero de 2008
Inocencia perdida
Echando un vistazo al mundo, me he dado cuenta de que se está produciendo un cambio, y es muy rápido. Me he vuelto a dar cuenta viendo unos anuncios de televisión antiguos, en Youtube:
En fin, si vemos esto ahora nos parece algo patético... Probar graffiti... El flaco o la flaca que no se qué... Cómo cambian las cosas...
Pero bueno, el mensaje es bonito, para qué nos vamos a engañar. En cambio si vemos la tele ahora, observamos cosas muy diferentes... Ni siquiera hace falta que os las cuente, seguramente vosotros veais más la televisión que yo (casi nunca la veo, y mucho menos los canales convencionales).
Yo no sé hacia dónde estamos caminando... Pero creo que no hacia un buen lugar. La libertad conlleva responsabilidad, conlleva asumir, ser consciente de lo que se tiene, y las nuevas generaciones parece que no lo somos. Sólo tenemos que pensar en la transición española. Las generaciones que vivieron en la época franquista, como nuestros padres, poseían, en muchos casos, una inocencia innata, labrada posiblemente por las manos de la dictadura, que creaba una burbuja alrededor del país.
Estas generaciones, al llegar la libertad, la recibieron con brazos abiertos, pero conscientes de lo que había habido antes: una cierta represión de esa libertad. Había ganas de construir una España mejor, incluso un mundo mejor. Pero esta gente se habían criado de otra manera a la nuestra, poseían otros valores diferentes.
Ahora aparecen nuevas generaciones, criadas en los brazos de la libertad, como nosotros. Estamos acostumbrados a ella; no hemos vivido la represión, no hemos vivido la guerra, creemos que nuestra vida va a ser siempre tranquila, y muchos no observan lo que sucede alrededor. Todo es cada vez más rápido, y nadie puede pensar en el exterior.
La televisión despliega su arsenal hipnótico, vendiendo mucha basura y pocos valores. Pocos parecen darse cuenta de que tenemos asumido que todo lo que aparece en esa caja, es bueno. El populacho admira a figuras sin ningún tipo de honor ni dignidad, que se alzan en la pequeña pantalla gracias a su necedad, alimentando al público... Me parece denigrante.
No es que sea un franquista ni apoye las dictaduras, como alguno podría pensar. Me gusta la libertad y hago uso de ella, pero creo que tengo valores.
Bueno, sólo quería que pensárais un poco en esto. Yo realmente pienso así. Si alguien está en desacuerdo, pues que lo diga o calle... para siempre o hasta que nos veamos en persona.
Un saludo a todos, que sois unos underdogs
En fin, si vemos esto ahora nos parece algo patético... Probar graffiti... El flaco o la flaca que no se qué... Cómo cambian las cosas...
Pero bueno, el mensaje es bonito, para qué nos vamos a engañar. En cambio si vemos la tele ahora, observamos cosas muy diferentes... Ni siquiera hace falta que os las cuente, seguramente vosotros veais más la televisión que yo (casi nunca la veo, y mucho menos los canales convencionales).
Yo no sé hacia dónde estamos caminando... Pero creo que no hacia un buen lugar. La libertad conlleva responsabilidad, conlleva asumir, ser consciente de lo que se tiene, y las nuevas generaciones parece que no lo somos. Sólo tenemos que pensar en la transición española. Las generaciones que vivieron en la época franquista, como nuestros padres, poseían, en muchos casos, una inocencia innata, labrada posiblemente por las manos de la dictadura, que creaba una burbuja alrededor del país.
Estas generaciones, al llegar la libertad, la recibieron con brazos abiertos, pero conscientes de lo que había habido antes: una cierta represión de esa libertad. Había ganas de construir una España mejor, incluso un mundo mejor. Pero esta gente se habían criado de otra manera a la nuestra, poseían otros valores diferentes.
Ahora aparecen nuevas generaciones, criadas en los brazos de la libertad, como nosotros. Estamos acostumbrados a ella; no hemos vivido la represión, no hemos vivido la guerra, creemos que nuestra vida va a ser siempre tranquila, y muchos no observan lo que sucede alrededor. Todo es cada vez más rápido, y nadie puede pensar en el exterior.
La televisión despliega su arsenal hipnótico, vendiendo mucha basura y pocos valores. Pocos parecen darse cuenta de que tenemos asumido que todo lo que aparece en esa caja, es bueno. El populacho admira a figuras sin ningún tipo de honor ni dignidad, que se alzan en la pequeña pantalla gracias a su necedad, alimentando al público... Me parece denigrante.
No es que sea un franquista ni apoye las dictaduras, como alguno podría pensar. Me gusta la libertad y hago uso de ella, pero creo que tengo valores.
Bueno, sólo quería que pensárais un poco en esto. Yo realmente pienso así. Si alguien está en desacuerdo, pues que lo diga o calle... para siempre o hasta que nos veamos en persona.
Un saludo a todos, que sois unos underdogs
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