martes, 4 de septiembre de 2007

Tu bar

No volveré a menear el kakas en tu bar. Menearé el kakas delante del gili de tu puerta. Menearé el kakas en el parque con un brik de peleón.

¿Pero qué pasa en tu bar? ¿Qué hay en tu bar? ¿Cagáis en doradas patenas? Pues yo sólo veo un tugurio vulgar, una cloaca sin gloria ni pena. Y el desfile de muchachas bonitas que se emborrachan y vomitan. No deja de ser pintoresco pero no justifica estos precios dantescos. Ni que haya en la puerta un cenutrio siniestro. Yo sólo vine a tomarme una cerveza.

¿Qué coño hace tu pistola en mi cabeza?
¿QUÉ COÑO HACE TU PISTOLA EN MI CABEZA?

No volveré a alternar con esa especie de jet-set que va a tu bar. Ni aunque cambie de dueño y pongan una jaima. No creo que lo pise, no, porque aun no he superado el trauma.

¡...Pero qué facilidad, qué soltura para hurtar! ¿Desciendes de Curro Jiménez? No recuerdo haber pedido 20 kilos de caviar, sino un tercio, un tercio, ¿¿¿entiendes???

Si supieran de este desmadre, ¿qué dirian tus compadres? Pensarian que es una broma o que abreba en tu bar hasta el papa de Roma, que después de dar misa, en tu antro la toma, y paga los chatos a precio de viñedo, sólo porque llevan la grasa de tus dedos,


¡¡SOLO PORQUE LLEVAN LA GRASA DE TUS DEDOS!!

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