En el mar sin agua... En el mar del porcentaje navego. Poco, pero de una extensión inconmesurable. Incapaz de medirlo pues, me siento a escribir mis torpes balbuceos. Sentía que necesitaba sentir... Sentir el alcohol a través de mis venas. Y, mientras escribo ésto, no puedo evitar pensar en que estoy convirtiendo mi blog en un blog emo de los que tanto odio. Pero no -me convenzo a mí mismo-, únicamente escribo estando borracho.
Unido con mi ser soy más sincero, unido con mi ser soy capaz de escribir hasta que me venza el sueño. Qué adormecido... Los brazos cálidos insisten en acunarme, y yo cedo; cedo hasta el límite infinito de los sueños...
sábado, 28 de febrero de 2009
domingo, 22 de febrero de 2009
La vida según yo mismo disfrazado de friki informático
public class Vida implements Vida {
public static void main(String args[]){
Persona personaGenerica = new PersonaImpl("Juanma", 0, generaEdadMuerte());
while(personaGenerica.getEdad() <= personaGenerica.getEdadMuerte()){
personaGenerica.caer();
personaGenerica.tropezar();
personaGenerica.darDePalos("Palo del 15", 27);
personaGenerica.darDePalos("Garrote", 38);
if(personaGenerica.getEdad() < 18) {
String cosasBuenas[3] = ["Juguetes", "Amigos", "Maria"]; #Ay, qué guapa es María...
}
else{
String cosasBuenas[5] = ["Cerveza", "Amigos", "Novia", "Porros", "Porno"];
}
personaGenerica.resistir(cosasBuenas);
personaGenerica.levantarse(); #inicia getYourFuckinAssUp();
personaGenerica.setEdad(personaGenerica.getEdad()++)); #Cumpliendo tacos...
}
}
}
Creo que compila... Siento la guarreza del texto, BlogSpot no te deja poner márgenes.
public static void main(String args[]){
Persona personaGenerica = new PersonaImpl("Juanma", 0, generaEdadMuerte());
while(personaGenerica.getEdad() <= personaGenerica.getEdadMuerte()){
personaGenerica.caer();
personaGenerica.tropezar();
personaGenerica.darDePalos("Palo del 15", 27);
personaGenerica.darDePalos("Garrote", 38);
if(personaGenerica.getEdad() < 18) {
String cosasBuenas[3] = ["Juguetes", "Amigos", "Maria"]; #Ay, qué guapa es María...
}
else{
String cosasBuenas[5] = ["Cerveza", "Amigos", "Novia", "Porros", "Porno"];
}
personaGenerica.resistir(cosasBuenas);
personaGenerica.levantarse(); #inicia getYourFuckinAssUp();
personaGenerica.setEdad(personaGenerica.getEdad()++)); #Cumpliendo tacos...
}
}
}
Creo que compila... Siento la guarreza del texto, BlogSpot no te deja poner márgenes.
La mensajería instantánea: conclusión
Bueno, ya habéis visto a dónde ha llegado mi "experimento" de no conectarme. Al final lo he dado por inútil. Tras mucho reflexionar he llegado a varias conclusiones.
Por ejemplo, que el Messenger es la principal vía de comunicación hoy en día, sobre todo para la gente joven. La peña utiliza el móvil en la calle, no en las casas; si no estás en la red, es prácticamente como si no existieras. En curioso, pero es así... Cada vez nos introducimos más en este mundo que es Internet, y cada vez relegamos más cuestiones de nuestra existencia al mismo.
Otra cosa de la que me he dado cuenta es que dedico demasiado tiempo a ésto, y que me tiene que dar más el sol. Aunque supongo que haber sido alumno del San Francisco de Paula y estudiar después una ingeniería también contribuyen a mi falta de rayos ultravioleta.
El hecho de que la gente esté en la red no significa que los tengamos delante, pero los personificamos como si de verdad estuvieran. Tener una conversación con una persona delante no es lo mismo que tenerla con una persona que está a varios kilómetros de distancia. No es lo mismo en ninguno de los sentidos, ni siquiera se ejercitan las cuerdas vocales... Estamos hablando en silencio con varias personas a la vez... Por favor, analizad esa frase. Ese hecho es un hito en la humanidad. Sobre todo, porque nunca se ha podido hablar con varias personas a la vez (aunque sí mantener correspondencia, pero ésto parece ser un término medio, más parecido a conversar).
Hay tantas cosas que hacer, y tengo tan poco tiempo... Y cuando tengo tanto tiempo, no sé qué hacer. Supongo que mi consejo para mí mismo es evitar éso. Y también, mi consejo para todo el mundo. Hacer las cosas cuando haya que hacerlas. Hacer cosas, simplemente... No tienen por qué ser grandes cosas, no tienen por qué ser viajes a no sé dónde. A veces pienso que mucha gente parece creer que hacer cosas es simplemente viajar. Cuanto más viajes, más aprovechas tu tiempo. Bueno, quizás en parte sí, pero hay muchas más cosas que se pueden hacer con una vida. Desde sentir el latido de tu corazón y sentir que estás vivo (¿A que nunca lo habéis intentado? Si uno no siente que está vivo, es como si estuviera muerto), hasta escuchar a Mamá Ladilla (eso sí que es aprovechar el tiempo).
Para lo que seguro que me ha servido este experimento es para darme cuenta de que tengo que aprovechar mi tiempo. Aprovecharlo de las mejores maneras posibles. Es algo que todos deberíamos hacer.
Por ejemplo, que el Messenger es la principal vía de comunicación hoy en día, sobre todo para la gente joven. La peña utiliza el móvil en la calle, no en las casas; si no estás en la red, es prácticamente como si no existieras. En curioso, pero es así... Cada vez nos introducimos más en este mundo que es Internet, y cada vez relegamos más cuestiones de nuestra existencia al mismo.
Otra cosa de la que me he dado cuenta es que dedico demasiado tiempo a ésto, y que me tiene que dar más el sol. Aunque supongo que haber sido alumno del San Francisco de Paula y estudiar después una ingeniería también contribuyen a mi falta de rayos ultravioleta.
El hecho de que la gente esté en la red no significa que los tengamos delante, pero los personificamos como si de verdad estuvieran. Tener una conversación con una persona delante no es lo mismo que tenerla con una persona que está a varios kilómetros de distancia. No es lo mismo en ninguno de los sentidos, ni siquiera se ejercitan las cuerdas vocales... Estamos hablando en silencio con varias personas a la vez... Por favor, analizad esa frase. Ese hecho es un hito en la humanidad. Sobre todo, porque nunca se ha podido hablar con varias personas a la vez (aunque sí mantener correspondencia, pero ésto parece ser un término medio, más parecido a conversar).
Hay tantas cosas que hacer, y tengo tan poco tiempo... Y cuando tengo tanto tiempo, no sé qué hacer. Supongo que mi consejo para mí mismo es evitar éso. Y también, mi consejo para todo el mundo. Hacer las cosas cuando haya que hacerlas. Hacer cosas, simplemente... No tienen por qué ser grandes cosas, no tienen por qué ser viajes a no sé dónde. A veces pienso que mucha gente parece creer que hacer cosas es simplemente viajar. Cuanto más viajes, más aprovechas tu tiempo. Bueno, quizás en parte sí, pero hay muchas más cosas que se pueden hacer con una vida. Desde sentir el latido de tu corazón y sentir que estás vivo (¿A que nunca lo habéis intentado? Si uno no siente que está vivo, es como si estuviera muerto), hasta escuchar a Mamá Ladilla (eso sí que es aprovechar el tiempo).
Para lo que seguro que me ha servido este experimento es para darme cuenta de que tengo que aprovechar mi tiempo. Aprovecharlo de las mejores maneras posibles. Es algo que todos deberíamos hacer.
viernes, 20 de febrero de 2009
Confesiones etílicas
Ésto es algo que escribí hace poco, estando completamente borracho. Llegué a mi casa a las 5 de la noche y me puse a escribirlo:
Plasmar, ja! Plasmar mis pensamientos mientras ando borracho...
Escribir, ja! Escribir lo que mis manos (ya ni siquiera mi mente) dictan...
Una calurosa ola me envuelve. El sopor etílico es abrumante. Y los recuerdos son impresionantes.
Mi torpe caligrafía no acierta a plasmar lo que siento. Ni mis torpes pensamientos.
Quizá los locos escriban así, entre suspiros largos y entrecortados, para ver si son capaces las hojas de captar lo que una perturbada mente siente.
El calor de lo insano.
Plasmar, ja! Plasmar mis pensamientos mientras ando borracho...
Escribir, ja! Escribir lo que mis manos (ya ni siquiera mi mente) dictan...
Una calurosa ola me envuelve. El sopor etílico es abrumante. Y los recuerdos son impresionantes.
Mi torpe caligrafía no acierta a plasmar lo que siento. Ni mis torpes pensamientos.
Quizá los locos escriban así, entre suspiros largos y entrecortados, para ver si son capaces las hojas de captar lo que una perturbada mente siente.
El calor de lo insano.
Magia potagia
¿Os acordáis de los cuatro post anteriores? Pues mirad cómo mola ésto:
3...
2...
1...
...0! PALFFFF AOIRNGATRNHATGT T ÑACAÑACA AOERNGAUOTG
...Ya no os acordáis :D
3...
2...
1...
...0! PALFFFF AOIRNGATRNHATGT T ÑACAÑACA AOERNGAUOTG
...Ya no os acordáis :D
jueves, 19 de febrero de 2009
Quinto día (o sexto, yo qué sé)
Me he dado cuenta de que no sé pa qué coño pongo las fechas, si el blog ya las pone automáticamente.
Estoy a punto de dejar este experimento. Mis niveles de aburrimiento e incomunicación se están volviendo cada vez más insoportables. Lo cierto es que quiero hablar con ciertas personas, pero no tanto como para llamarlas por teléfono, y ahí es cuando entra en juego la mensajería instantánea. Las conversaciones de besugo también son necesarias en esta vida... Para darse uno cuenta de cuán interesantes son las conversaciones ordinarias.
En serio, estoy completamente aislado. Creo que es prácticamente igual que si no tuviera teléfono móvil, o quizás incluso peor. Sólo hablo con la gente cuando me encuentro con ella físicamente.
Sí, sí, sé lo que estais pensando... Todo esto suena muy cómico y muy cachondo, pero todo es verdad, y os invito a que lo probéis, si es que tenéis lo que hay que tener. Ya he estado a punto de conectarme varias veces por la inercia al encender el ordenador, y por la costumbre. Llevo prácticamente 10 años usando el messenger, y es un cambio muy brusco. Lo estoy notando.
Hoy ya he pensado en más de una ocasión en dejar este intento de desintoxicación y simplemente volver a conectarme, pero no quiero volver a quemar tiempo en eso. Me encanta hablar con la gente, como a la mayoría de las personas, y por eso me jode.
En fin, no sé qué hacer.
Estoy a punto de dejar este experimento. Mis niveles de aburrimiento e incomunicación se están volviendo cada vez más insoportables. Lo cierto es que quiero hablar con ciertas personas, pero no tanto como para llamarlas por teléfono, y ahí es cuando entra en juego la mensajería instantánea. Las conversaciones de besugo también son necesarias en esta vida... Para darse uno cuenta de cuán interesantes son las conversaciones ordinarias.
En serio, estoy completamente aislado. Creo que es prácticamente igual que si no tuviera teléfono móvil, o quizás incluso peor. Sólo hablo con la gente cuando me encuentro con ella físicamente.
Sí, sí, sé lo que estais pensando... Todo esto suena muy cómico y muy cachondo, pero todo es verdad, y os invito a que lo probéis, si es que tenéis lo que hay que tener. Ya he estado a punto de conectarme varias veces por la inercia al encender el ordenador, y por la costumbre. Llevo prácticamente 10 años usando el messenger, y es un cambio muy brusco. Lo estoy notando.
Hoy ya he pensado en más de una ocasión en dejar este intento de desintoxicación y simplemente volver a conectarme, pero no quiero volver a quemar tiempo en eso. Me encanta hablar con la gente, como a la mayoría de las personas, y por eso me jode.
En fin, no sé qué hacer.
miércoles, 18 de febrero de 2009
The monkey strikes back (cuarto día)
18/02/2009

(Os creíais que no iba a encontrar un mono más grande eh? Pringaos! Pues no me tentéis, que a la próxima soy capaz de hacer un montaje.)
Como veis, el mono ya intenta robarme hasta a mi novia, que es muy mona. Todo ésto está teniendo consecuencias en mi carácter; insulto a los lectores, mi sentido del humor cada vez es peor (como habeis podido comprobar en el chiste anterior)
...
(y en ésto mismo, que estoy intentando que sea un chiste también)
Aunque estoy observando cosas positivas. Por ejemplo, ayer pensé que tengo más ganas de ver a la gente, ésa que está siempre conectada y la tienes ahí cuando quieras. Al no tener la posibilidad de hablar con esa peña de manera instantánea, es decir, cuando me salga de los cojones, no hablo tanto con ellos. Eso hace tener más ganas de ver a esas personas y quedar con ellas o lo que sea. Imagino que el efecto será más grande a largo plazo; o quizás me lo estoy inventando todo.
Otra cosa que noto es que tengo más ganas de salir de mi casa: hoy, nada mas llegar de la facultad, me he ido a dar una vuelta por el parque en plan pureta. Joder, estas cosas suenan a enganchao total... Pero imaginaos por un momento que os quitan el messenger. En realidad sé que para la mayoría de vosotros es vital, igual que lo era para mí. Aunque es una de esas necesidades adquiridas. Quien no se lleva X horas delante de la televisión, se lleva X horas delante del messenger, pero realmente, ninguna de las dos cosas es necesaria. Es necesario el entretenimiento (y la verdad es que aun no he encontrado suficientes maneras de llenar el tiempo, pero tengo varias en mente), pero hay muchas formas de entretenimiento. Por ejemplo, subirse a los coches y soltar un discurso mientras te hacen una foto tus colegas, que, por cierto, están igual de borrachos que tú, para, acto seguido, colgarla en el tuenti.
También me doy cuenta de que, cuando tengo que hacer una cosa, simplemente la hago; no pospongo el momento de hacerla hasta que nadie me esté hablando. La filosofía del ahora nos hace sentir mucho mejor a todos, pese a que sea más cómodo posponerlo todo y dejarlo todo para después. Aun así, imagino también que, conforme vaya pasando el tiempo, esta nueva virtud que he encontrado (xDD) se hará más latente...
En realidad, todo ésto que digo, no es una "nueva manera" de ver las cosas. Es la manera en la que todo funcionaba antes de la instantaneidad.
(Os creíais que no iba a encontrar un mono más grande eh? Pringaos! Pues no me tentéis, que a la próxima soy capaz de hacer un montaje.)
Como veis, el mono ya intenta robarme hasta a mi novia, que es muy mona. Todo ésto está teniendo consecuencias en mi carácter; insulto a los lectores, mi sentido del humor cada vez es peor (como habeis podido comprobar en el chiste anterior)
...
(y en ésto mismo, que estoy intentando que sea un chiste también)
Aunque estoy observando cosas positivas. Por ejemplo, ayer pensé que tengo más ganas de ver a la gente, ésa que está siempre conectada y la tienes ahí cuando quieras. Al no tener la posibilidad de hablar con esa peña de manera instantánea, es decir, cuando me salga de los cojones, no hablo tanto con ellos. Eso hace tener más ganas de ver a esas personas y quedar con ellas o lo que sea. Imagino que el efecto será más grande a largo plazo; o quizás me lo estoy inventando todo.
Otra cosa que noto es que tengo más ganas de salir de mi casa: hoy, nada mas llegar de la facultad, me he ido a dar una vuelta por el parque en plan pureta. Joder, estas cosas suenan a enganchao total... Pero imaginaos por un momento que os quitan el messenger. En realidad sé que para la mayoría de vosotros es vital, igual que lo era para mí. Aunque es una de esas necesidades adquiridas. Quien no se lleva X horas delante de la televisión, se lleva X horas delante del messenger, pero realmente, ninguna de las dos cosas es necesaria. Es necesario el entretenimiento (y la verdad es que aun no he encontrado suficientes maneras de llenar el tiempo, pero tengo varias en mente), pero hay muchas formas de entretenimiento. Por ejemplo, subirse a los coches y soltar un discurso mientras te hacen una foto tus colegas, que, por cierto, están igual de borrachos que tú, para, acto seguido, colgarla en el tuenti.
También me doy cuenta de que, cuando tengo que hacer una cosa, simplemente la hago; no pospongo el momento de hacerla hasta que nadie me esté hablando. La filosofía del ahora nos hace sentir mucho mejor a todos, pese a que sea más cómodo posponerlo todo y dejarlo todo para después. Aun así, imagino también que, conforme vaya pasando el tiempo, esta nueva virtud que he encontrado (xDD) se hará más latente...
...Joder, qué bien hablo coño, si es que doy asco
Juan Manuel Leflet Estrada, capullo integral
En realidad, todo ésto que digo, no es una "nueva manera" de ver las cosas. Es la manera en la que todo funcionaba antes de la instantaneidad.
martes, 17 de febrero de 2009
Back to the primitive (diario del mono, tercer día)
17/02/2009

Tercer día sin messenger. El mono se hace cada vez mayor, como muestra esta foto *(ningún animal fue dañado a la hora de elaborar este blog; la vara es simplemente para contenerlo, pero tiene un acolchado de puta madre en el cuello).
Creí que iría disminuyendo con el tiempo, pero la necesidad de conectarme es cada vez más acuciante. Espero que dicha necesidad siga una distribución normal en forma de campana de Gauss (necesidad con respecto al tiempo), y que en estos momentos me halle en la cumbre.
Quiero hablar, coño! Echo de menos al maldito muñeco verde, echo de menos hablar con la peña. Es que el messenger viene bien, coño. Hay veces que quiero preguntar cosas a la gente, y ahora que no tengo el messenger, no puedo. Me tengo que joder y llamar por teléfono. A veces se me ocurre que podría ponerme un tiempo de Messenger en vez de dejarlo; ya sabeis, "estoy una hora y después lo dejo". Pero ni de coña. Todos sabemos a dónde van a parar ese tipo de restricciones: ni más ni menos que A TOMAR POR CULO.
Ja! Seguro que muchos de vosotros pensabais: -Je, qué flipao... éste intentará dejarlo y volverá como una perra-. Pues no, chavales, aquí estoy, resistiendo como un machote. Desde que decidí dejarlo, no me he conectado ni un día. A veces pienso que estoy perdiendo vida social; de veras que lo pienso. Pero, ¿qué tipo de vida social es esa, maldita sea? La vida social se hace con la gente delante, no con la gente delante de una pantalla. Y si no tienes nadie con quien hablar, dedícate a otra cosa, no te quedes embobao delante de la puta pantalla mirando a ver si el muñeco sale de la pantalla en forma de duende verde y te concede tres deseos.
PD.: Creo que mañana vendrán las alucinaciones...
PPD.: Para los que no lo sepan, esto es una distribución normal:
Tercer día sin messenger. El mono se hace cada vez mayor, como muestra esta foto *(ningún animal fue dañado a la hora de elaborar este blog; la vara es simplemente para contenerlo, pero tiene un acolchado de puta madre en el cuello).
Creí que iría disminuyendo con el tiempo, pero la necesidad de conectarme es cada vez más acuciante. Espero que dicha necesidad siga una distribución normal en forma de campana de Gauss (necesidad con respecto al tiempo), y que en estos momentos me halle en la cumbre.
Quiero hablar, coño! Echo de menos al maldito muñeco verde, echo de menos hablar con la peña. Es que el messenger viene bien, coño. Hay veces que quiero preguntar cosas a la gente, y ahora que no tengo el messenger, no puedo. Me tengo que joder y llamar por teléfono. A veces se me ocurre que podría ponerme un tiempo de Messenger en vez de dejarlo; ya sabeis, "estoy una hora y después lo dejo". Pero ni de coña. Todos sabemos a dónde van a parar ese tipo de restricciones: ni más ni menos que A TOMAR POR CULO.
Ja! Seguro que muchos de vosotros pensabais: -Je, qué flipao... éste intentará dejarlo y volverá como una perra-. Pues no, chavales, aquí estoy, resistiendo como un machote. Desde que decidí dejarlo, no me he conectado ni un día. A veces pienso que estoy perdiendo vida social; de veras que lo pienso. Pero, ¿qué tipo de vida social es esa, maldita sea? La vida social se hace con la gente delante, no con la gente delante de una pantalla. Y si no tienes nadie con quien hablar, dedícate a otra cosa, no te quedes embobao delante de la puta pantalla mirando a ver si el muñeco sale de la pantalla en forma de duende verde y te concede tres deseos.
PD.: Creo que mañana vendrán las alucinaciones...
PPD.: Para los que no lo sepan, esto es una distribución normal:
lunes, 16 de febrero de 2009
Dejo el Messenger
Sí señor, dejo el Messenger. He decidido dejar de parasitar en frente del ordenador en la manera de lo posible, para dedicarme a llevar una vida en condiciones. Absorbe mi energía vital, y por todos es sabido que sin ella no puedo hacer pizzas de las que a mí me gustan... así que, frente a esta diatriba, he escogido la opción de la desintoxicación.
No voy a ingresar en el centro de desintoxicación para adictos a internet, ya que creo que puedo llevar a cabo esta dura tarea solo. Había pensado en irme a un hostal en medio de la carretera, pagar cinco noches, y quedarme en la habitación tendido en la cama hasta que el mono pasara, pero voy a hacer el más difícil todavía: convivir con mi ordenador en el cuarto. Ordenador que, por supuesto, tiene conexión a internet. No voy a dejar de usar el ordenador (evidentemente), pero no me voy a conectar al Messenger. Para mí, como si no existiera. Aunque voy a seguir usando la misma dirección de correo, así que podeis enviarme correos para darme ánimos.
Mientras tanto, yo estaré poniéndome parches en los brazos con la forma de un monigote de Messenger.
Mientras escribo éstas lineas, pienso que pensareis "Joder! Va a desaparecer del mundo! No va a estar conectado al Messenger!" Y en parte, es verdad. Pero bueno, cualquiera que quiera llamarme, ya tendrá mi teléfono o lo que sea, así que que me llame. La verdad es que es lo más parecido a "desaparecer" que se puede hacer. Pero creo que el cambio ha de ser radical.
Voy a ir escribiendo aquí lo que vaya sintiendo al dejar de tener todo el tiempo que me halle en mi casa una pantalla del ordenador delante con un montón de simbolitos verdes de mierda. Por ahora llevo un día y poco sin conectarme, y me he dado cuenta del montón de cosas que uno puede hacer sin tener en la mente el maldito muñeco llamando a la puerta de las neuronas.
Nota: posiblemente seguiré teniendo mi tuenti; éste será el único lazo que me una a la civilización virtual. Si alguien quiere, me puede insultar por ahí o lo que sea. No estoy todo el día metido.
15/02/09
El primer día sin conectarme. He cogido el ordenador dos o tres veces en el día para ver si habían salido los ganadores del concurso, y para ver mi tuenti y si había salido alguna nota. He jugado con mi sobrina a los MicroMachines (joder, creo que estaba yo más flipado que ella), y he leído. Comienzo a hacer cosas en mi casa y a darme cuenta de que había vida más allá de mi habitación; concretamente, mis padres.
16/02/09
Primer día de clase. He ido payá, y guay. Al volver me he empezado a poner un poco nervioso con la idea de no tener messenger. "Joder, y ahora qué coño hago con mi vida?" -pensé. "Pues haz cosas normales, como toda la gente. Sal a la calle, que te de el sol. Ordena tu cuarto, que lo tienes hecho una puta pocilga" -me respondió mi otro yo. Creo que el desdoblamiento de personalidad forma parte de los efectos secundarios del mono.

Al llegar a mi casa, lo primero que hice no fue encender el ordenador. Lo he encendido después para bajarme algo de los Dire Straits, y para escribir esta mierda.
No voy a ingresar en el centro de desintoxicación para adictos a internet, ya que creo que puedo llevar a cabo esta dura tarea solo. Había pensado en irme a un hostal en medio de la carretera, pagar cinco noches, y quedarme en la habitación tendido en la cama hasta que el mono pasara, pero voy a hacer el más difícil todavía: convivir con mi ordenador en el cuarto. Ordenador que, por supuesto, tiene conexión a internet. No voy a dejar de usar el ordenador (evidentemente), pero no me voy a conectar al Messenger. Para mí, como si no existiera. Aunque voy a seguir usando la misma dirección de correo, así que podeis enviarme correos para darme ánimos.
Mientras tanto, yo estaré poniéndome parches en los brazos con la forma de un monigote de Messenger.
Mientras escribo éstas lineas, pienso que pensareis "Joder! Va a desaparecer del mundo! No va a estar conectado al Messenger!" Y en parte, es verdad. Pero bueno, cualquiera que quiera llamarme, ya tendrá mi teléfono o lo que sea, así que que me llame. La verdad es que es lo más parecido a "desaparecer" que se puede hacer. Pero creo que el cambio ha de ser radical.
Voy a ir escribiendo aquí lo que vaya sintiendo al dejar de tener todo el tiempo que me halle en mi casa una pantalla del ordenador delante con un montón de simbolitos verdes de mierda. Por ahora llevo un día y poco sin conectarme, y me he dado cuenta del montón de cosas que uno puede hacer sin tener en la mente el maldito muñeco llamando a la puerta de las neuronas.
Nota: posiblemente seguiré teniendo mi tuenti; éste será el único lazo que me una a la civilización virtual. Si alguien quiere, me puede insultar por ahí o lo que sea. No estoy todo el día metido.
15/02/09
El primer día sin conectarme. He cogido el ordenador dos o tres veces en el día para ver si habían salido los ganadores del concurso, y para ver mi tuenti y si había salido alguna nota. He jugado con mi sobrina a los MicroMachines (joder, creo que estaba yo más flipado que ella), y he leído. Comienzo a hacer cosas en mi casa y a darme cuenta de que había vida más allá de mi habitación; concretamente, mis padres.
16/02/09
Primer día de clase. He ido payá, y guay. Al volver me he empezado a poner un poco nervioso con la idea de no tener messenger. "Joder, y ahora qué coño hago con mi vida?" -pensé. "Pues haz cosas normales, como toda la gente. Sal a la calle, que te de el sol. Ordena tu cuarto, que lo tienes hecho una puta pocilga" -me respondió mi otro yo. Creo que el desdoblamiento de personalidad forma parte de los efectos secundarios del mono.
Al llegar a mi casa, lo primero que hice no fue encender el ordenador. Lo he encendido después para bajarme algo de los Dire Straits, y para escribir esta mierda.
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