Los años de preparación fueron duros, sin duda. No cualquiera puede adentrarse en el espacio, en lo desconocido; al menos, no todavía.
Pero él estaba ansioso. Quería flotar a la deriva en el cosmos, contemplar el orden perfecto tras el aparente caos, ser consciente de
la enormidad, de la inmensidad oculta tras la percepción superficial.
Ver las inmensas moles planetarias flotando, sobrevolarlas, empequeñecer ante su grandeza, aun sabiendo que forma parte de ello. Sentir
el placentero vértigo de la ingravidez, sostenerse en la nada, como en una constante incertidumbre. Ser consciente de la inteligencia superior
del universo. Ni un millar de años podría pagar lo que sus ojos iban a ver. Para ello había soportado las innumerables pruebas, los esfuerzos
sobrehumanos, las noches en vela. Para el viaje que comenzaba ahora, en este día.
lunes, 23 de agosto de 2010
lunes, 14 de junio de 2010
domingo, 11 de abril de 2010
martes, 6 de abril de 2010
El error de Descartes
"Pienso, luego existo"
Una de las frases más famosas de la filosofía y de la Humanidad en general. Analicémosla.
¿Qué quiere decir Descartes con esto?
Pienso, luego existo. Es decir, como pienso, existo. Si no pensara, no existiría. Está identificando su ser con el pensamiento, con la razón. Identifica su existencia con la razón, es decir, su existencia es la razón. Si no hubiera razón, no existiría, ¿no?
Pero, si su existencia es la razón, ¿cómo puede ser consciente de que piensa? ¿No sería necesario otro plano de consciencia que fuera consciente de los pensamientos? ¿No sería necesaria otra capa para poder "ver" a los pensamientos desde ella? ¿Cómo, si no, podría ser consciente de sus pensamientos?
Es como la historia del cuadrado y el cubo. El cuadrado vive en el mundo de las dos dimensiones. Entonces viene el cubo y le muestra el mundo de las tres dimensiones. Hasta entonces el cuadrado sólo era consciente de la existencia del mundo de las dos dimensiones. Se podría extrapolar esta historia a los pensamientos y a esta frase de Descartes: si nosotros fuéramos nuestros pensamientos, no seríamos capaces de ver nuestros propios pensamientos porque seríamos ellos, no podríamos ser conscientes de ellos. Cuando somos conscientes de nuestros pensamientos, de la voz que hay en nuestra cabeza, entonces estamos observando el mundo de las dos dimensiones desde el mundo de las tres dimensiones.
Y ahí radica el error de Descartes, que, pese a todo, esconde esta gran verdad en su interior: que no somos nuestros pensamientos.
Una de las frases más famosas de la filosofía y de la Humanidad en general. Analicémosla.
¿Qué quiere decir Descartes con esto?
Pienso, luego existo. Es decir, como pienso, existo. Si no pensara, no existiría. Está identificando su ser con el pensamiento, con la razón. Identifica su existencia con la razón, es decir, su existencia es la razón. Si no hubiera razón, no existiría, ¿no?
Pero, si su existencia es la razón, ¿cómo puede ser consciente de que piensa? ¿No sería necesario otro plano de consciencia que fuera consciente de los pensamientos? ¿No sería necesaria otra capa para poder "ver" a los pensamientos desde ella? ¿Cómo, si no, podría ser consciente de sus pensamientos?
Es como la historia del cuadrado y el cubo. El cuadrado vive en el mundo de las dos dimensiones. Entonces viene el cubo y le muestra el mundo de las tres dimensiones. Hasta entonces el cuadrado sólo era consciente de la existencia del mundo de las dos dimensiones. Se podría extrapolar esta historia a los pensamientos y a esta frase de Descartes: si nosotros fuéramos nuestros pensamientos, no seríamos capaces de ver nuestros propios pensamientos porque seríamos ellos, no podríamos ser conscientes de ellos. Cuando somos conscientes de nuestros pensamientos, de la voz que hay en nuestra cabeza, entonces estamos observando el mundo de las dos dimensiones desde el mundo de las tres dimensiones.
Y ahí radica el error de Descartes, que, pese a todo, esconde esta gran verdad en su interior: que no somos nuestros pensamientos.
martes, 30 de marzo de 2010
Conversación #2
-Como te iba diciendo, creo que sé a dónde quieres llegar. Pero creo que llamarlo "Dios" es un poco arriesgado y puede llevar a confusión. Ese término, hoy en día, es rechazado de inmediato. La ciencia es el nuevo Dios, creemos ciegamente en la ciencia. Hemos sido desheredados de Dios por la ciencia.
-Pero es que la interpretación de Dios y de las religiones está hecha desde el punto de vista de la mente. Una religión no se puede pensar, Dios no se puede pensar. Pertenece a otro plano. Por eso hoy en día se rechaza, porque intentamos pensar a Dios, desde la forma en lugar de hacerlo desde el ser. Imaginamos que es un señor con barba sentado en un trono celeste, un gran creador. La ciencia es la mente. La ciencia no es ni buena ni mala, es neutral. Se supone que la ciencia es lo que hace avanzar al mundo, o eso siempre pensé... En parte podría pensarse que sí, pero los efectos secundarios me parecen demasiado devastadores como para que la ciencia sea la solución a los problemas de la Humanidad.
-Bueno, es que, según lo visto, Dios no da respuestas a las preguntas de la Humanidad, pero la ciencia sí, o eso parece. La Humanidad ha perdido la fe en Dios, viendo todos los desastres que ocurren, se preguntan por qué su Dios permite que pasen estas cosas... Veo normal este declive... Las personas se concentran en el hedonismo, sólo buscan el placer del cuerpo.
-Es porque todo está enfocado desde la forma. Buscan el placer de la forma, buscan mejorar su forma, yendo al gimnasio, haciéndose operaciones quirúrgicas, emborrachándose hasta perder el conocimiento, consumiendo drogas para poder contactar con su espíritu (noble causa, pero mal procedimiento...) Y vaya, ahora que me escucho, me siento como un cura dando un sermón... Pero nada más lejos de mi intención, amigo. Oh vaya, temazo que están poniendo...
La ciencia no tiene la respuesta para los problemas de la Humanidad. La respuesta está en nuestro interior. Y ahí es donde se encuentra "Dios". La interpretación que se le ha dado a la religión siempre ha sido incorrecta, desde mi punto de vista, siempre ha sido desde la forma. Siempre se ha imaginado eso de que cuando mueres, vas al paraíso, donde te encuentras con tus seres queridos. Es una interpretación errónea. Los mandamientos te obligan a hacer ciertas cosas que es imposible comprender si vives en la forma, si vives desde tu ego, identificado con tus pensamientos. Jesús, o San Pablo, o quien quiera que fuese, era un iluminado, pero cualquier persona puede serlo.
-Vaya... Creo que necesito un tiempo para digerir eso. ¿Te has leído algún libro o algo parecido?
-Sí, te recomiendo que te leas "Un nuevo mundo, ahora", de Eckhart Tolle.
-Vale, lo compraré en cuanto pueda. Otro temazo, por cierto. No sé por qué ponen aquí Mahou, no sabe a nada. Donde esté una Cruzcampo...
-Cuánta razón, amigo. Intentan quitarle el amargor a la cerveza, que es una bebida amarga. Precisamente esa es la barrera que hay que superar para llegar a amar este brebaje. Tanto que digo de que si la gente se emborracha, pero si me ponen una cerveza por delante, rara vez puedo decir que no.
-Pero es que la interpretación de Dios y de las religiones está hecha desde el punto de vista de la mente. Una religión no se puede pensar, Dios no se puede pensar. Pertenece a otro plano. Por eso hoy en día se rechaza, porque intentamos pensar a Dios, desde la forma en lugar de hacerlo desde el ser. Imaginamos que es un señor con barba sentado en un trono celeste, un gran creador. La ciencia es la mente. La ciencia no es ni buena ni mala, es neutral. Se supone que la ciencia es lo que hace avanzar al mundo, o eso siempre pensé... En parte podría pensarse que sí, pero los efectos secundarios me parecen demasiado devastadores como para que la ciencia sea la solución a los problemas de la Humanidad.
-Bueno, es que, según lo visto, Dios no da respuestas a las preguntas de la Humanidad, pero la ciencia sí, o eso parece. La Humanidad ha perdido la fe en Dios, viendo todos los desastres que ocurren, se preguntan por qué su Dios permite que pasen estas cosas... Veo normal este declive... Las personas se concentran en el hedonismo, sólo buscan el placer del cuerpo.
-Es porque todo está enfocado desde la forma. Buscan el placer de la forma, buscan mejorar su forma, yendo al gimnasio, haciéndose operaciones quirúrgicas, emborrachándose hasta perder el conocimiento, consumiendo drogas para poder contactar con su espíritu (noble causa, pero mal procedimiento...) Y vaya, ahora que me escucho, me siento como un cura dando un sermón... Pero nada más lejos de mi intención, amigo. Oh vaya, temazo que están poniendo...
La ciencia no tiene la respuesta para los problemas de la Humanidad. La respuesta está en nuestro interior. Y ahí es donde se encuentra "Dios". La interpretación que se le ha dado a la religión siempre ha sido incorrecta, desde mi punto de vista, siempre ha sido desde la forma. Siempre se ha imaginado eso de que cuando mueres, vas al paraíso, donde te encuentras con tus seres queridos. Es una interpretación errónea. Los mandamientos te obligan a hacer ciertas cosas que es imposible comprender si vives en la forma, si vives desde tu ego, identificado con tus pensamientos. Jesús, o San Pablo, o quien quiera que fuese, era un iluminado, pero cualquier persona puede serlo.
-Vaya... Creo que necesito un tiempo para digerir eso. ¿Te has leído algún libro o algo parecido?
-Sí, te recomiendo que te leas "Un nuevo mundo, ahora", de Eckhart Tolle.
-Vale, lo compraré en cuanto pueda. Otro temazo, por cierto. No sé por qué ponen aquí Mahou, no sabe a nada. Donde esté una Cruzcampo...
-Cuánta razón, amigo. Intentan quitarle el amargor a la cerveza, que es una bebida amarga. Precisamente esa es la barrera que hay que superar para llegar a amar este brebaje. Tanto que digo de que si la gente se emborracha, pero si me ponen una cerveza por delante, rara vez puedo decir que no.
sábado, 13 de febrero de 2010
Conversación #1
-¿Tú crees que este mundo se está precipitando hacia el vacío?
-La verdad es que a veces sí que lo pienso... Esto es insostenible, pero realmente, siempre ha habido grandes poderes que lo controlan todo y siempre los habrá.
-Sí, pero siempre me gusta pensar que tiene que haber algún tipo de solución, algo que podamos hacer; me gusta pensar que se puede caminar hacia un lugar mejor.
-Ya pero, ¿cómo es ese lugar mejor?
-Imagino que un mundo sin guerra, un mundo sin sufrimiento, donde todos compartamos lo que nos da la naturaleza. A nadie le gusta el sufrimiento, ¿no?
-Sí, pero, la naturaleza parece que me muestra una evidencia, y es que todo gira en torno algo; los planetas, los átomos, y también las jerarquías humanas... No todas las personas son iguales, no todos los planetas son iguales. Algunos tienen más masa y otros menos... Los hay más grandes y más pequeños.
-Ya ya, entiendo todo eso, pero yo siento que hay algo que nos une a todos. Todos somos seres humanos, todos tenemos algo en nuestro interior que es bueno y reluciente, pero parece que nadie se molesta por mirar ahí dentro... Pero lo veo como un tesoro, el auténtico tesoro por descubrir, más valioso que todas las riquezas del mundo unidas.
-Pero la naturaleza del ser humano es como es... Ya me entiendes.
-Pero también es naturaleza esto de lo que yo te hablo. Y aun así, ¿por qué lo natural tiene que ser lo más deseable? ¿Acaso no puede haber otra alternativa que sea más deseable? Para cambiar el mundo primero todo el mundo tendría que mirar en ese interior...
-¿Pero cómo vas a obligar a la gente a seguir una determinada creencia? Eso sí que no se puede hacer, es lo peor. Ya se ha intentado otras veces y mira dónde se ha acabado... Guerras y destrucción, más sufrimiento. Aunque, desde luego, normalmente el intentar introducir esas creencias se hacía con fines políticos, como herramienta de control... Imagino que no es lo que tú querrías.
-Ni mucho menos. Sé que no es justo introducir creencias en las personas por la fuerza. Pero ojalá pudiera hacer que, por un momento, todos experimentaran lo que yo siento. Creo que desearían quedarse en ese lugar, con ese tesoro que se encuentra dentro de ellos, y que es tan real como lo que vemos con los ojos, porque se puede sentir.
-Pero... ¿me estás hablando de religión?
-No sé si es religión, no sé ni siquiera si ese tesoro que hay dentro puede ser llamado "Dios", llámalo como quieras, sólo sé que es posible experimentarlo. Y sí, sé que cada persona es distinta, pero siento que es algo universal, y quizás me equivoque, pero no sé por qué tengo ese sentimiento... Quizás porque es algo muy humano... Estamos introducidos en una vorágine de consumismo, televisión y trabajo, y nadie parece tener tiempo para cuidar su espíritu... El espíritu está siendo sustituido por las cosas.
-Sí, en cierta manera estoy contigo... Creo que puedo ver a dónde quieres llegar. Bueno, ¿nos tomamos una cerveza?
-Enga.
-La verdad es que a veces sí que lo pienso... Esto es insostenible, pero realmente, siempre ha habido grandes poderes que lo controlan todo y siempre los habrá.
-Sí, pero siempre me gusta pensar que tiene que haber algún tipo de solución, algo que podamos hacer; me gusta pensar que se puede caminar hacia un lugar mejor.
-Ya pero, ¿cómo es ese lugar mejor?
-Imagino que un mundo sin guerra, un mundo sin sufrimiento, donde todos compartamos lo que nos da la naturaleza. A nadie le gusta el sufrimiento, ¿no?
-Sí, pero, la naturaleza parece que me muestra una evidencia, y es que todo gira en torno algo; los planetas, los átomos, y también las jerarquías humanas... No todas las personas son iguales, no todos los planetas son iguales. Algunos tienen más masa y otros menos... Los hay más grandes y más pequeños.
-Ya ya, entiendo todo eso, pero yo siento que hay algo que nos une a todos. Todos somos seres humanos, todos tenemos algo en nuestro interior que es bueno y reluciente, pero parece que nadie se molesta por mirar ahí dentro... Pero lo veo como un tesoro, el auténtico tesoro por descubrir, más valioso que todas las riquezas del mundo unidas.
-Pero la naturaleza del ser humano es como es... Ya me entiendes.
-Pero también es naturaleza esto de lo que yo te hablo. Y aun así, ¿por qué lo natural tiene que ser lo más deseable? ¿Acaso no puede haber otra alternativa que sea más deseable? Para cambiar el mundo primero todo el mundo tendría que mirar en ese interior...
-¿Pero cómo vas a obligar a la gente a seguir una determinada creencia? Eso sí que no se puede hacer, es lo peor. Ya se ha intentado otras veces y mira dónde se ha acabado... Guerras y destrucción, más sufrimiento. Aunque, desde luego, normalmente el intentar introducir esas creencias se hacía con fines políticos, como herramienta de control... Imagino que no es lo que tú querrías.
-Ni mucho menos. Sé que no es justo introducir creencias en las personas por la fuerza. Pero ojalá pudiera hacer que, por un momento, todos experimentaran lo que yo siento. Creo que desearían quedarse en ese lugar, con ese tesoro que se encuentra dentro de ellos, y que es tan real como lo que vemos con los ojos, porque se puede sentir.
-Pero... ¿me estás hablando de religión?
-No sé si es religión, no sé ni siquiera si ese tesoro que hay dentro puede ser llamado "Dios", llámalo como quieras, sólo sé que es posible experimentarlo. Y sí, sé que cada persona es distinta, pero siento que es algo universal, y quizás me equivoque, pero no sé por qué tengo ese sentimiento... Quizás porque es algo muy humano... Estamos introducidos en una vorágine de consumismo, televisión y trabajo, y nadie parece tener tiempo para cuidar su espíritu... El espíritu está siendo sustituido por las cosas.
-Sí, en cierta manera estoy contigo... Creo que puedo ver a dónde quieres llegar. Bueno, ¿nos tomamos una cerveza?
-Enga.
lunes, 8 de febrero de 2010
¿Tres para septiembre?
Janis Joplin sabía que me iban a quedar tres, así que decidió dedicarme esta canción:
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