"Pienso, luego existo"
Una de las frases más famosas de la filosofía y de la Humanidad en general. Analicémosla.
¿Qué quiere decir Descartes con esto?
Pienso, luego existo. Es decir, como pienso, existo. Si no pensara, no existiría. Está identificando su ser con el pensamiento, con la razón. Identifica su existencia con la razón, es decir, su existencia es la razón. Si no hubiera razón, no existiría, ¿no?
Pero, si su existencia es la razón, ¿cómo puede ser consciente de que piensa? ¿No sería necesario otro plano de consciencia que fuera consciente de los pensamientos? ¿No sería necesaria otra capa para poder "ver" a los pensamientos desde ella? ¿Cómo, si no, podría ser consciente de sus pensamientos?
Es como la historia del cuadrado y el cubo. El cuadrado vive en el mundo de las dos dimensiones. Entonces viene el cubo y le muestra el mundo de las tres dimensiones. Hasta entonces el cuadrado sólo era consciente de la existencia del mundo de las dos dimensiones. Se podría extrapolar esta historia a los pensamientos y a esta frase de Descartes: si nosotros fuéramos nuestros pensamientos, no seríamos capaces de ver nuestros propios pensamientos porque seríamos ellos, no podríamos ser conscientes de ellos. Cuando somos conscientes de nuestros pensamientos, de la voz que hay en nuestra cabeza, entonces estamos observando el mundo de las dos dimensiones desde el mundo de las tres dimensiones.
Y ahí radica el error de Descartes, que, pese a todo, esconde esta gran verdad en su interior: que no somos nuestros pensamientos.
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