martes, 27 de enero de 2009

Perpetuidad

Al final siempre nos convertimos en marionetas. Incluso el que mueve los hilos. Nadie puede resistirse a la fuerza del átomo. Nadie ni nada; estamos gobernados por las fuerzas del Universo, que se gobiernan entre ellas en perfecta armonía, con un objetivo o sin él. Eso poco importa.

Aquí abajo, nosotros las hormiguitas siempre tenemos (o queremos tener) algún objetivo. El Universo, en cambio, no tiene ningún resultado. Él no para. Nisiquiera tiene el objetivo de autoperpetrarse. No se le puede encontrar utilidad ninguna. Y nosotros peleamos por la perpetuidad de la perpetración. Podemos elegir nuestras reglas, pero no escapar del Universo. ¿O sí?

Estamos encerrados en esta única existencia, la única que conocemos. La rara y extraña existencia a la que estamos sometidos.

A veces nuestras mentes intentan buscar la perpetuidad del Universo, y la respuesta más sensata es que no hay utilidades.

No hay comentarios: