Nuevas formas de dominio nos acechan. La información siempre ha sido peligrosa, y poderosa. Por eso ahora nuestras mentes se llenan de datos.
Y acumulamos más datos que nunca.
Pero no los utilizamos.
Conocemos a más gente que nunca.
Pero no los tocamos.
Viajamos más lejos que nunca.
Pero no pisamos la tierra.
Al final nos convertimos en aquello que nunca quisimos ser. Sabemos lo que no queríamos saber, conocemos a quien no nos interesa, vamos a donde no nos esperaban.
La deshumanización eléctrica es reciente. La postergación, inmediata. El último grito.
La alienación, la consecuencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario