viernes, 26 de septiembre de 2008

Meshuggah - Destroy Erase Improve

Imagínate que coges un género musical y lo describes, anotando sus características más importantes. Imáginate que lo descompones y lo reconstruyes de nuevo. Básicamente es lo que esta gente hicieron (y siguen haciendo).

El metal es un género basado en el riff de guitarra: coges unos pocos de riffs, los juntas, y haces una canción. Cada uno de ellos se repetirá un número determinado de veces, dependiendo de la parte que ocupen, ya sea estribillo, estrofa, solo, o lo que sea. Esta es la típica configuración de metal (y realmente de cualquier canción de rock)

Pues lo que pasa con Meshuggah es que no hacen esto. Crean una especie de paraje musical repetitivo que no está basado en el riff, sino en coger un acorde de quintas típico y distribuirlo con diferentes patrones. Hay quien podría considerar que éso es un riff, yo no lo considero, ya que normalmente éstos tienen más de una nota.

Esto genera el problema de que se puede hacer repetitivo para muchos oídos, aunque no dejó de ser innovador en su época, ya que es un concepto distinto de metal. Los categorizan como post-thrash progresivo, pero el thrash está basado en los riffs completamente (de hecho no sería capaz de encontrar otro género que se aferre más a este concepto que el thrash), y Meshuggah solo se acercan a la idea de thrash en este álbum gracias a la velocidad y el sonido certero de guitarra. La voz, aunque puede recordar en momentos al Chuck Billy noventero del Low y demás, también peca de monotonía.

Destroy Erase Improve es un disco perfectamente ejecutado de principio a fin, con la batería de Haake recorriendo esos "semiriffs" de diferentes maneras (algo que, en mi opinión, salva al grupo). Es un album basado más bien en la percusión que en las guitarras, y con ello no me refiero a que las guitarras estén bajas o algo de eso, sino a que, como he explicado antes, prácticamente no hay riffs ni partes con "gancho", sino notas sueltas puestas sobre patrones de batería.

Aunque hay mucho 4/4, también abundan las métricas extrañas, y los patrones de 4/4 en cuanto a caja y platos se refiere, pero con los bombos haciendo mil paranoyas, siguiendo a otros compases extraños.

A veces aparecen secciones rítmicas acompañadas de notas sostenidas, más agudas y con un cierto tono a sintetizador, lo cual da un respiro respecto al caos generalizado. Los solos normalmente son también caóticos, muy a la free-jazz, y también con ese sonido sintetizado de fusión; aunque nada melódicos.

El tema lírico se adapta muy bien a la sensación que deja este album, y es que básicamente habla de futurismo y ciencia-ficción.

Si uno es tolerante con esto, no es un mal album. Si encima uno es amante de la ejecución perfecta de los instrumentos y la paranoya métrica, posiblemente quedará enamorado de la frialdad de esta gente.

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