viernes, 8 de octubre de 2010

Sufrimiento

El sufrimiento tiene un doble filo.

Por una parte, es la barrera a la que nos enfrentamos, la gran barrera que parece separarnos de la paz, o de la felicidad. El sufrimiento nos aliena, nos hace vernos separados del resto del mundo y del universo, y no nos damos cuenta de que somos uno con él.

Por otra parte, se me antoja últimamente más parecido a un camino. El sufrimiento es una especie de camino que todos tenemos que pisar antes o después. Ha sido una característica de la naturaleza humana desde que existimos como especie, y en estos tiempos parece más vigente que nunca.

Hemos superado la barrera de la supervivencia, pero parece que nuestra mente, que en un momento dado contribuía a ese fin, se ha terminado volviendo contra nosotros. No nos hemos dado cuenta de que habíamos terminado de sobrevivir y que podíamos simplemente dedicarnos a vivir. Ni siquiera somos conscientes de que vivimos.

La mayor parte de lo que sufrimos está generado por nosotros mismos. En última instancia, diría que todo el sufrimiento que nos causamos está generado por nosotros mismos. Esto nos presiona y nos empuja con intensidades variables, pero cuando se acentúa y estamos en medio de ese camino, empezamos a ser conscientes de que algo falla. Realmente algo falla con uno mismo, ese daño autoinflingido es demasiado inútil, demasiado estéril; solo crea el infierno, el verdadero infierno. Porque el infierno está en la tierra, pero también aquí está el cielo si queremos.

Cada vez que nos autocastigamos con el sufrimiento, nos acercamos más y más al final de ese camino. Cada vez es más fácil despertar, cada vez la tierra es más fértil para que esa semilla brote. Supongo que cuanto mayor es el calvario, mayores son las posibilidades de librarse de él. Paradójico pero cierto.

martes, 5 de octubre de 2010

Presentimiento

Últimamente tengo un presentimiento bastante claro para mi, y es que va a pasar algo gordo en el mundo de un momento a otro. El mundo tal y como lo conocemos va a cambiar, no se si para mejor o para peor. Es sólo un presentimiento, aunque avalado por las circunstancias.

Es como si todo lo que veo me estuviera diciendo: ya basta, ya es suficiente, esto es insostenible. Y de un momento a otro, todo va a estallar en mil pedazos, y no sé lo que pasará después. Puede que la humanidad se ilumine debido al gran sufrimiento que pase, o puede que aun no sea el momento. O puede que la humanidad desaparezca, quién sabe. ¿Quizás otro episodio fallido?

Al fin y al cabo, todo es una especie de baile. Todo lo que aparece, después desaparece. Ninguna forma es eterna, sólo lo eterno es eterno, y no porque tenga tiempo infinito, sino más bien porque no tiene tiempo. Simplemente es. ¿Qué es el tiempo, sino un invento de la mente para etiquetar y catalogar? Cuando nos tomamos las cosas demasiado en serio, es porque nos olvidamos de esto, o quizás porque ni siquiera somos conscientes de ello.

Pero lo cierto es que la humanidad tiene una larga historia de sufrimiento a sus espaldas, y ya va siendo hora de cambiar para mejor, de superarlo. El cambio nos es necesario para sobrevivir como especie; si no cambiamos está claro que no nos queda demasiado tiempo. Y está llegando la hora de pasar del sufrimiento a la luz. Tenemos que aventurarnos a dar ese paso ya, es nuestra única esperanza.

Pero si no lo hacemos, no pasa nada.

martes, 28 de septiembre de 2010

Crisis? What crisis?

Este verano pasado fue uno de los más lluviosos que recuerdo. Llovió a cántaros. Cuando llueve tanto en invierno, podemos esperar una primavera exuberante, llena hasta los topes de vida. Efectivamente, eso sucedió: esta primavera pasada todo era grande, repleto. Los pájaros cantaban alegremente (y otros tantos tópicos primaverales)

Pero, en nuestras mentes, la palabra "crisis" seguía vigente. Y yo pensé, ¿crisis de qué? ¿De qué estáis hablando? ¿Habéis probado a ir al parque?

Para la naturaleza no hay crisis. Mientras que en el reino de nuestras mentes nos masturbamos con la idea de la crisis, allá fuera la vida se despliega, alejado de los problemas económicos e imaginarios que tendemos a inventarnos.

¿Qué es lo más importante? Para los pájaros no hay crisis, ni para los escarabajos. La crisis sólo existe en nuestras mentes, y a ese ente lo rodea el miedo. Sed conscientes.

martes, 21 de septiembre de 2010

Felicidades, mi blog

Me acabo de dar cuenta de que el anterior post fue el número 100 de este blog. Así que felicidades blog, cumples tu post número 101. Cinco en binario (lo siento, lo siento... no lo puedo evitar)

En este post me gustaría recordar otros posts anteriores, no de este blog, sino de otros blogs que he tenido anteriormente y de los que me he ido deshaciendo.

Últimamente he descubierto muchas cosas, entre otras he comenzado a vislumbrar el secreto de la paz. Se ha manifestado como si fuera un rayo de luz que brota por una rendija durante un segundo y después se marcha. Pero, al marcharse, lo hace dejando una huella indeleble en la habitación de tu ser. Y sabes que es cierto porque tu propio ser tiende a eso.

Hay muchos posts anteriores que son un reflejo de los estados depresivos en los que me veía inmerso en aquella época, y que describen cómo me sentía. Ahora los miro y me doy cuenta de que, curiosamente, ya mi mente estaba apuntando hacia la verdad, solo que yo no lo sabía. Sabía lo que tenía que hacer, pero al observarlo todo desde dentro de la oscuridad, no era capaz de darme cuenta...

Aunque no es que sea imposible.

De hecho es cuando muchos, estando inmersos en la mas oscura de sus oscuridades, se dan cuenta de todo. Pero eso sólo les ocurre a algunos afortunados (o desgraciados, por vivir el calvario que vivieron hasta ese momento). Los demás tenemos que trabajarlo.

Bueno, lo cierto es que los pensamientos de tu mente pueden llegar a llevarte a estados completamente alterados de conciencia. Estados que no son nada sanos para un ser humano, ya que te hunden pasito a pasito en la locura. Me hallaba en uno de esos estados cuando escribí este post:

http://alonelyness.blogspot.com/2007/03/fiebre.html

Ahora lo leo y veo cómo yo sabía a dónde tenía que ir. Sabía que mis pensamientos eran los causantes de todo mi malestar. Que tenía que "vencerlos". Ahora me he dado cuenta de que vencer no es el verbo más adecuado aquí, sino que lo que tenía que hacer era dejar de identificarme con ellos. Este otro post arrojaba algo más de verdad:

http://alonelyness.blogspot.com/2007/03/ningn-ttulo-gracias.html

Uno de los grandes hitos de la humanidad será cuando el ser humano logre controlar, no la mente de los demás, sino la suya propia. Si alguien consigue eso, tendrá muchas posibilidades de ser feliz. Es una escalada difícil, pero cuando llegas a la cima es el nirvana.

Joder, ahora lo leo y digo... Aylaostia! Yo no tenía demasiada idea de lo que era el nirvana, pero bueno. Ahora conozco mucho más y veo esa época como si yo hubiera sido prácticamente otra persona. La verdad es que mi vida ha cambiado de manera radical, y mi manera de ver el mundo y relacionarme con él también. Aun he de traer muchísima conciencia a mi y al mundo, pero al menos la brecha está abierta.

Al final, en nosotros mismos esta la clave para salvarnos del dolor. Curioso.

lunes, 23 de agosto de 2010

El primer viaje

Los años de preparación fueron duros, sin duda. No cualquiera puede adentrarse en el espacio, en lo desconocido; al menos, no todavía.
Pero él estaba ansioso. Quería flotar a la deriva en el cosmos, contemplar el orden perfecto tras el aparente caos, ser consciente de
la enormidad, de la inmensidad oculta tras la percepción superficial.
Ver las inmensas moles planetarias flotando, sobrevolarlas, empequeñecer ante su grandeza, aun sabiendo que forma parte de ello. Sentir
el placentero vértigo de la ingravidez, sostenerse en la nada, como en una constante incertidumbre. Ser consciente de la inteligencia superior
del universo. Ni un millar de años podría pagar lo que sus ojos iban a ver. Para ello había soportado las innumerables pruebas, los esfuerzos
sobrehumanos, las noches en vela. Para el viaje que comenzaba ahora, en este día.

lunes, 14 de junio de 2010

domingo, 11 de abril de 2010