domingo, 13 de diciembre de 2009

Hacia la iluminación (I)

Ya que tengo un blog, me siento en la sana obligación de compartir este descubrimiento con todos vosotros. No sé si os servirá, no sé si le veréis sentido o si creeréis que son "cuentos de hadas", pero me veo con la necesidad de compartirlo, con cuanta más gente mejor. Yo acabo de empezar en esto y ya he podido vislumbrar la luz que llevo dentro. Citando a Triana...

Luminosa mañana, teñida de sufrimiento,
hoy he visto la luz que todos llevamos dentro.


Estos dos versos han tomado sentido para mí.

Todo empezó cuando me dejaron prestado el libro El poder del ahora, de Eckhart Tolle. Ni siquiera lo llegué a leer entero, y aun así ya me di cuenta de lo que se escondía detrás de sus páginas. Es un libro que recomendaría a todo el mundo (de hecho desde entonces lo llevo haciendo), especialmente a aquellos que sufren, aquellos que tienen o han tenido alguna vez en su vida una verdadera depresión; aun así, también se puede llegar a comprender su contenido si no se ha tenido esta vivencia, pese a que puede resultar más complicado.

Cuando comencé a leer ese libro, me encontraba un poco mal, y la verdad es que al poco tiempo me encontraba mejor, si bien no tanto por la acción del libro, ya que, pese a que creí sus palabras, no ejercité las enseñanzas que propone.

Tras un tiempo, y habiendo vuelto a ese estado de angustia, me hablaron de los centramientos. Esto es como un tipo especial de meditación; se trata de entrar en contacto con nuestro "fondo", con nuestro verdadero yo. Esto vino acompañado de un documento y un archivo de audio de una sesión de esta práctica, ambos de Antonio Blay

Y aquí comienza todo. La primera vez que lo he hecho he sentido bastante mejoría y fui capaz de contactar con mi interior por unos breves momentos. No pondré aquí el texto que lei y la grabación que escuché porque no dispongo de ellas, pero espero poder poner links o algo, por si le interesa a alguien (nadie se arrepentirá de probar), pero, en resumidas cuentas, el centramiento se basa en contactar y sentir las tres zonas principales de nuestro ser, que básicamente son la vida, la afectividad, y la mente. No se trata de una relajación, sino más bien de todo lo contrario, se trata de estar muy despiertos y concentrados, pero la verdad es que a cambio, se consigue una sensación de bienestar al contactar con estas partes.

Aun soy un don nadie en este tema, simplemente escribo para compartir esta vivencia que puede ser definitiva para mucha gente. Yo ya sé que tiene visos de serlo para mí, espero que lo sea también para todo aquel que lo pruebe.

Os dejo aquí una entrevista en español con Eckhart Tolle, en la que resume sus enseñanzas:

http://www.revistanamaste.com/eckhart-tolle/

martes, 8 de diciembre de 2009

Wynken, Blynken and Nod

por Eugene Field (1850-1895)

Wynken, Blynken, and Nod one night
Sailed off in a wooden shoe---
Sailed on a river of crystal light,
Into a sea of dew.
"Where are you going, and what do you wish?"
The old moon asked the three.
"We have come to fish for the herring fish
That live in this beautiful sea;
Nets of silver and gold have we!"
Said Wynken,
Blynken,
And Nod.

The old moon laughed and sang a song,
As they rocked in the wooden shoe,
And the wind that sped them all night long
Ruffled the waves of dew.
The little stars were the herring fish
That lived in that beautiful sea---
"Now cast your nets wherever you wish---
Never afeard are we";
So cried the stars to the fishermen three:
Wynken,
Blynken,
And Nod.

All night long their nets they threw
To the stars in the twinkling foam---
Then down from the skies came the wooden shoe,
Bringing the fishermen home;
'T was all so pretty a sail it seemed
As if it could not be,
And some folks thought 't was a dream they 'd dreamed
Of sailing that beautiful sea---
But I shall name you the fishermen three:
Wynken,
Blynken,
And Nod.

Wynken and Blynken are two little eyes,
And Nod is a little head,
And the wooden shoe that sailed the skies
Is a wee one's trundle-bed.
So shut your eyes while mother sings
Of wonderful sights that be,
And you shall see the beautiful things
As you rock in the misty sea,
Where the old shoe rocked the fishermen three:
Wynken,
Blynken,
And Nod.


viernes, 20 de noviembre de 2009

La creación

El lienzo en blanco, el silencio, el bloque de mármol, los renglones vacíos, la masa de barro...

Esto es de lo que se parte. La creación es un proceso placentero, pero también muy doloroso. Enfrentarse con éstos entes es como intentar atravesar un cristal enorme con la fuerza de tu cuerpo. La mente no sirve de nada aquí; no hay ningún problema a resolver, no hay nada científico en ello, sólo al alma le está permitido cruzar ese muro de cristal que se alza entre tú y la creación.

Crear es como parir. Lo llevas dentro, y lo tienes que sacar, pero tienes miedo del dolor, tienes miedo de que ocurra algo inesperado. Deseas que tu creación sea algo extraordinario, deseas que no sea sólo un sueño que al día siguiente quede olvidado. Deseas crear algo imperecedero, algo bonito quizás, o quizás no... Es la comunión.

El ánimo de crear es algo que siempre está latente en el interior de quienes lo hacen, pero no siempre es el momento de hacerlo. Te puedes llevar años buscando algo que nisiquiera sabes lo que es, sólo sabes que lo tienes dentro, y que lo tienes que expulsar hacia fuera. Sabes que tienes algo grande dentro y no sabes cómo decirlo, no sabes cómo expresarte. Lo único que surge al exterior son vacilaciones inconexas, y eso es el dolor. Un día, de repente, lo ves todo claro, y te das cuenta de que todas las piezas encajan. De repente has abierto una vía, de repente has encontrado la armonía y la forma de hacer algo, de repente te encuentras en tu sitio...

...De repente, el termino "inspiración" deja de tener sentido, porque te das cuenta de que no existe; lo único que existe es el hecho de dejar atrás la mente y ser tú mismo para poder expresar lo que tú eres. Te das cuenta de que lo que sí existe es el trabajo para ser capaz de modelar tus ideas... Y a veces quisieras que las ideas quedaran en tu mente, perfectas como son, pero te ves obligado a sacarlas al exterior.

Y, al sacarlas al exterior, dejan de ser ideales, y has de intentar plasmar lo mejor posible lo que hay en tu interior en ese lienzo en blanco, ese silencio, ese bloque de mármol, esos renglones vacíos, esa masa de barro...

domingo, 8 de noviembre de 2009

La introspectiva irremisible

Ésto nos está pasando a nosotros. ¿Qué nos está pasando? El tiempo pasa rápido, las horas vuelan en la flor de la vida. Parecen desvanecerse, el oasis de los sueños siempre delante, pero siempre son febriles visiones. Los sueños sólo se consiguen en el ahora, yo os lo digo. Nunca en el mañana. El mañana no existe.

Tanto mirar hacia dentro nos va a matar. La cancion de The Doors People are strange ya no tiene sentido... ¿Acaso hay algo extraño hoy en día? ¿Acaso se puede ser un extraño en algún sitio? ¿Podemos perdernos? ¡No podemos perdernos! Creo que aterra más la posibilidad de no ser capaz de perderse, que la de estar perdido.

El viejo Sistema, tan comentado, tan insultado, tan criticado, tan alabado, te han dicho de todo ya. Gloriosos los cojones de quienes lo desafían, así lo digo. De manera no violenta, por supuesto, pero lo desafían. Gloriosos los que rompen sus barrotes.

Joder, gloriosos los que logran perderse

sábado, 10 de octubre de 2009

El nuevo orden: Smells like Apocalypse

Últimamente no puedo evitar pensar en el futuro de la Humanidad. Quizás estoy flipándome mucho y tengo muchos pájaros en la cabeza, pero conozco nuestra Historia, y sé que el ser humano es impredecible, y que en este mundo hay mucha gente, y mucha gente loca también. Desde hace ya dos o tres décadas, vivimos en paz en Occidente; en los 80, la Guerra fría no era más que un cubito de hielo casi derretido, y el capitalismo triunfaba ya en casi todo el mundo. Las naciones prosperaban, Los Estados Unidos seguían haciendo guerras para conseguir petróleo, como hoy en día, y la CocaCola se vendía como churros. En los 90, las comunicaciones comienzan a dar pasos agigantados, y el mundo se hace muy pequeño.

En esta década en la que nos encontramos aun, que no tiene ni nombre (los cerocero? "tio, te acuerdas las juergas que nos pegábamos en los cerocero?!"), el mundo se ha hecho aun más pequeño, como ya he dicho otras veces, pero, curiosamente, hablamos menos. Nos hacemos más distantes. Estamos cambiando nuestra manera de ser, en muchos casos. Vivimos acomodadamente, y lo que más me preocupa es que parece que nos hemos olvidado de la guerra. Antes, la guerra era algo relativamente habitual, pero ahora vivimos bien, no queremos guerras aquí. Y lo que muchos parecen ignorar es que la guerra es, para una nación, en muchos casos, una manera de recuperarse económicamente e incluso avanzar en ciencia y tecnología. Tras el crack del 29, los Estados Unidos no se recuperaron hasta su entrada en la 2ª Guerra Mundial. Y fue una recuperación asombrosa: pasaron automáticamente a ser la primera potencia mundial. Y la Unión Soviética la segunda, por cierto, otro de los grandes en esta contienda.

¿Qué tenemos ahora? Crisis económica mundial, la más grande de nuestra Historia, pese a que no nos haya dado tiempo a que haya muchas en lo que lleva el Capitalismo instaurado en el mundo. Estados Unidos ha perdido su prestigio (vamos a largar al vaquero y meter a un nigger, le damos el premio Novel de la paz na más entrar y a chuparla -brindis y rayita- ésta gente se lo traga tó!) y hay que recuperarlo. No es difícil inventarse una necesidad o liarla de alguna manerilla para crear una guerra... Todos sabemos que, en muchos casos, las relaciones entre países son tensas (o quizás debería decir las relaciones entre mandatarios?). Por ejemplo, cogemos un virus así normalito pero raro, el de la gripe A mismo, hacemos una vacuna chunga en un mes y ya está; ah, pero antes, cambiamos la definición de pandemia para liarla un poco más, ¿vale? No sé lo que pretenden, en serio, pero no puede oler bien por ningún sitio.

Pero lo que me parece aun más increíble es cómo nos seguimos tragando lo que nos dice la tele y los medios de comunicación; es impresionante cómo todo lo que salga de esa caja que hay en nuestros salones es tomado como la palabra de Dios. Un poder fascinante, una herramienta mágica para controlar a la población, es sublime y fantásico... El Nuevo orden señores... El Nuevo orden...






...Al menos siempre nos quedará el porno...

sábado, 3 de octubre de 2009

El nuevo orden

Todos sabemos que la información es poder (y esta frase os hace especialmente poderosos). Bien conocido es que si controlas los medios de comunicación controlas a las masas, ya que nadie puede saber de primeras si la información que a uno le dan es veraz o no, y la opinión de todas las personas está condicionada, en mayor o menor medida, por lo que oyen desde fuera. Por suerte, hay alternativas, en muchos casos, incontrolables.

La tecnología rompe barreras, y las formas de dominio y control cambian junto a ella; de hecho, es la tecnología la que ha impulsado al hombre al cambio y a la rebelión en innumerables casos; sin ir más lejos, las revoluciones obreras vinieron de la mano de la aparición de las máquinas. Los cambios sociales vienen dados de la mano del avance científico, de hecho, sin ellos seguiríamos en la edad de piedra.

La globalización ha hecho el mundo más pequeño, pese a que nosotros sigamos conviviendo con la gente que nos rodea, y no con la persona que fabricó este teclado en China, y pese a que tampoco conozcamos al jefe de nuestra tribu, y sólo veamos su fea cara a través de la televisión (todo un alivio). Estamos gobernados por alguien que no conocemos, excepto por ciertas apariciones en televisión... Siempre he pensado que ésto es muy curioso, el hecho de que no conozcamos a quien nos gobierne. Cuando convivíamos en forma de tribus nómadas, de seguro conocíamos a quien lo hacía, y seguramente también era el mejor. Pese a que aun sigue habiendo individuos en todos los grupos de personas de cualquier tipo que lleven la iniciativa, el que toma las grandes decisiones es alguien a quien no conocemos personalmente. Es algo muy evidente, pero por otra parte, completamente insensato. Pero, como ya he dicho, es una consecuencia de la tecnología. Los territorios se amplían, crecen los países y sus fronteras, no por nada, sino porque la tecnología permite controlar grandes territorios desde un núcleo central, y todo cambia con el paso del tiempo. ¿Cómo podemos preocuparnos por personas que viven a miles de kilómetros de nosotros? No tiene sentido, es imposible... a no ser que vivas allí.

El nuevo orden: la información, la globalización, las nuevas formas de dominio... Pero las conspiraciones y ambiciones siempre seguirán igual.


jueves, 9 de julio de 2009