La tecnología rompe barreras, y las formas de dominio y control cambian junto a ella; de hecho, es la tecnología la que ha impulsado al hombre al cambio y a la rebelión en innumerables casos; sin ir más lejos, las revoluciones obreras vinieron de la mano de la aparición de las máquinas. Los cambios sociales vienen dados de la mano del avance científico, de hecho, sin ellos seguiríamos en la edad de piedra.
La globalización ha hecho el mundo más pequeño, pese a que nosotros sigamos conviviendo con la gente que nos rodea, y no con la persona que fabricó este teclado en China, y pese a que tampoco conozcamos al jefe de nuestra tribu, y sólo veamos su fea cara a través de la televisión (todo un alivio). Estamos gobernados por alguien que no conocemos, excepto por ciertas apariciones en televisión... Siempre he pensado que ésto es muy curioso, el hecho de que no conozcamos a quien nos gobierne. Cuando convivíamos en forma de tribus nómadas, de seguro conocíamos a quien lo hacía, y seguramente también era el mejor. Pese a que aun sigue habiendo individuos en todos los grupos de personas de cualquier tipo que lleven la iniciativa, el que toma las grandes decisiones es alguien a quien no conocemos personalmente. Es algo muy evidente, pero por otra parte, completamente insensato. Pero, como ya he dicho, es una consecuencia de la tecnología. Los territorios se amplían, crecen los países y sus fronteras, no por nada, sino porque la tecnología permite controlar grandes territorios desde un núcleo central, y todo cambia con el paso del tiempo. ¿Cómo podemos preocuparnos por personas que viven a miles de kilómetros de nosotros? No tiene sentido, es imposible... a no ser que vivas allí.
El nuevo orden: la información, la globalización, las nuevas formas de dominio... Pero las conspiraciones y ambiciones siempre seguirán igual.

No hay comentarios:
Publicar un comentario