domingo, 9 de diciembre de 2007

Gotta get away, falling away

Necesito escapar de aquí. Irme, salir, escapar fuera, volar a cualquier lado. El hastío comienza a acercar sus garras hacia mí; demasiados días lo mismo, demasiados días solo.
Posiblemente debería de dar las gracias por estar solo y ser libre, pero hay veces que te desanimas. A esta velocidad, uno no sabe ya ni lo que está haciendo, ni por qué está luchando, ni qué esta buscando. Simplemente andas, tanteando las paredes en la oscuridad. Vago sin objetivo ninguno.
Y pese a estar bien del coco últimamente y haber superado lo que a mí me han parecido auténticas pesadillas, sigue habiendo algo que no encaja. Sigue habiendo una espina. Quizás es que las personas no son capaces de ser felices 100% en ningún momento. Quizás es que NECESITAMOS tener problemas para poder vivir, para poder hacerle frente a algo en la vida.

Y si no los tenemos, nos los generamos.

Es algo que he podido comprobar en mí mismo: la inactividad mata. Si cualquier persona deja de tener una cierta rutina en sus días, se mustia como una planta, y su mente empieza a divagar en cuestiones perjudiciales. Si estás sin hacer ningún trabajo, sin hacer nada, acabas contigo mismo.

Nunca en la vida nos quedamos exentos de problemas. Espero que en la muerte sí.

Aquí os dejo un tema de Mordred, banda original donde las hubiera, muy infravalorada, y que no llegó a nada gordo como otras tantas grandes bandas.

Mordred - Falling away




Someone take this cold from me
And let my mind run free it used to be
Easy to deal with the everyday shit
Now it seems I'm all alone to deal with it

Take me away from here
Falling away
Falling away from the fear
It seems too near it feels too real
Have to find out why
And cut this cancer from my life

No one there to hear the inner cry
Only I can watch me die inside
I live alone among a crowded world
I can't forgive myself this weakness
Sets my pride to burn
I can't believe I find a way
To make it through this hell everyday
Slip slipping my reality slips away
Sleep sleeping it seems the only way

Take me away from here
Falling away
Falling away from the fear
It seems too near it feels too real
Have to find out why
And cut this cancer from my life

Chorus

Now it seems there is a way
To shed this pain from
My brain and walk away
I found an ally who is
Strong as I

I need no other to get me by
Inner me inner me I am he
I and I set me free
I, must, control, the pain
Just, for, another day

Take me away from here
Falling away
Falling away from the fear
It seems too near it feels too real
Have to find out why
And cut this cancer from my life
Falling away from the fear

No one to hear the inner cry

jueves, 6 de diciembre de 2007

Supervivencia

Saludos, entes. De nuevo un tiempo sin postear, lo siento (si es que alguien siente que se podría haber perdido algo, claro)

Últimamente los días pasan muy rápido, y no escribo aquí porque parece que la facultad consume todos los recursos de mi mente y me roba el ingenio que yo pueda tener. Y pienso cosas, ya lo creo, pero se quedan olvidadas en algún rincón, y cuando intento escribir algo, ya ha desaparecido todo.

Pero si de algo me voy dando cuenta mientras pasa el tiempo, es de que somos unos animales. La rapidez me embarga; crece exponencialmente como crece la rapidez del mundo en el que estamos. Y en medio del huracán, todos los movimientos que hace nuestra especie giran en torno a la supervivencia. O quizás debería decir los movimientos que hacen los individuos de nuestra especie, entre los que me incluyo.

(Aunque tengo un apéndice adicional bastante extraño que...




...es broma












...o no)



He comprobado que el altruísmo no existe, a mi parecer. Ni siquiera por parte de las madres, como he oído alguna vez. Todo gira en torno a uno mismo. Puede parecer egoísta, de hecho a mí me parece bastante triste, pero creo que es cierto. Mi "rama" biológica me hace pensar así. Todos hacemos las cosas que hacemos para encajar en el grupo, en la manada, para que nos tengan aprecio. Y quien diga que le da igual, yo creo que o miente, o no dice toda la verdad. A todos nos gusta el aprecio de los demás, especialmente de aquellos a quienes más admiramos o queremos. A todos nos gusta que nos digan que algo que hemos hecho está bien hecho, o es bonito, o suena bien...

Esto es la supervivencia. Somos unos animales con una inteligencia superior. Hay mucha gente que piensa que no, que tenemos sentimientos. Pero, ¿de verdad te has parado alguna vez a analizar eso?
A lo mejor los sentimientos son simplemente otra cara de la inteligencia. Son los lazos que nos permiten seguir viviendo en sociedad, los lazos que permiten que las manadas sigan juntas. La manera que encontró la naturaleza para que siguiésemos siendo individuos sociales, y no solitarios.

Nuestros movimientos son para la supervivencia

viernes, 16 de noviembre de 2007

What a shitty day... and it's mine

...the most shittiest day of my liiife.

No es cierto, pero son las típicas gilipolleces que se le ocurren de vez en cuando a uno.

Hoy, exámen de FC un tanto follante (para mí). Ya sé que voy a tener que estudiar mucho más de lo que estudio si quiero hacer esto de manera decente. Lo malo es que a veces no hay dónde agarrarse para tirar palante, pero bueno, "believe when you can't believe anymore", como dicen los Nevermore en The heart collector.

Aún no he hablado por aquí de la carrera. Tampoco hay mucho que decir, excepto que no hay tías, y te vuelves majara. Hace que no huelo hembras ya un tiempo, y los efectos se dejan notar. Desde aquí hago un llamamiento, a todo esto, si alguna quiere sexo que me llame. Eso, otro aspecto a destacar de esta carrera es que te vuelves un sinvergüenza.

Ya postearé alguna de mis mierdas mentales, un saludo a todos, entes inmundos

miércoles, 24 de octubre de 2007

La hora de los inadaptados

¿No os habéis dado cuenta? La noche es la hora de los inadaptados.

La noche es la hora de lo extraño y lo oculto. De aquellos que no encajan en la realidad; ellos se ocultan en lo irreal. La luna ejerce sus influjos y todo se vuelve distinto.

La noche forma parte del todo junto al día, pero son distintos. Los inadaptados se cobijan en ella. Son aquellos incapaces de dar su cara a conocer al Sol. Los que están en conflicto, no con los demás, sino con ellos mismos.

Aquellos cuya inteligencia se vuelve contra ellos mismos (Beyond the realms of death) sólo pueden descansar en la noche. La noche es su hora. Vuelven a las trincheras para descansar del bombardeo del día; las enfermedades los azotan pero siguen vivos. Con algo de suerte incluso duermen.

La noche es la hora de la locura para los cuerdos. Todo es una imagen en negativo. Nosotros nos volvemos locos, y la mañana lo arregla todo, lo desmiente. Malditas esas mañanas en las que está nublado; parece que el día nunca comenzó, que todo es una continuación a medias de la noche.

La noche es esa estructura vacía que tiene cabida para todo y para todos. Cada uno la rellena como quiere, cada uno con su estilo. Cada uno abre su interior a la luna y a las estrellas, al cielo negro. Todo el mundo, sin excepción. Pero cada uno a su manera.

La noche es la hora de los inadaptados

domingo, 21 de octubre de 2007

Héroes del silencio

Hoy es un día en blanco, uno de esos domingos en los que no haces nada porque realmente no tienes ganas de hacer nada. Pero, a la vez, te aburres, y piensas, "coño, voy a hacer algo". Es inútil; seguirás sin hacer nada, te lo digo yo.

Y más después de algo como lo que viví anoche, el concierto de reunión de una de las bandas más internacionales y grandes que ha dado nuestra madre putria, Héroes del silencio, yeja. Así que se me ha ocurrido hacer una especie de crítica del concierto.

Me fui para allá a la hora de comer aproximadamente. Había gente sentada al lado de la cola. Estuvimos allí haciendo el parias hasta las 17:30 aproximadamente, con un calor que te pegaba tol tortaso en la nuca y te dejaba tieso.

De repente vimos a los héroes correr hacia dentro del estadio, se metieron, y seguidamente abrieron las cancelas... -Momentos agónicos en los que casi me mato- y estabamos ya en las colas formadas para entrar. Tras ser canjeado mi ticket tuve que emprender una carrera para llegar a primera fila. En ese momento pensé... "¿Por qué coño estoy corriendo para ver a Héroes del silencio en primera fila?"... Bueno, supongo que porque mis colegas estaban haciendo lo mismo...

Tras esperar unas 3 interminables, soporíferas, y agobiantes horas, empezó el espectáculo. Abrieron con El estanque y siguieron con Deshacer el mundo. No voy a comentar el setlist entero, las únicas mas raras que tocaron fueron Tumbas de sal, Bendecida y El mar no cesa. En mi opinión faltaron Flor de loto, Flor venenosa, Rueda fortuna (especialmente), y alguna más cañera como Los placeres de la pobreza o algo así.

El sonido fue impecable, me jarté de cantar, el montaje estaba tela de currado, digno de auténticas estrellas de rock and roll, el estadio estaba a rebosar, y al final tiraron al cielo unos fuegos artificiales la mar de lindos.

Lo malo: o soy yo, o estaban un poco desganados, al menos el Valdivia, el bajista y el batería no se movían. Sé que siempre han sido así, pero eso hace el concierto a veces un poco monótono, porque dependen de lo que haga el frontman únicamente. La comunicación con el público no fue demasiada. Pero eso, más que nada, una falta de fuerza y de ganas, que es algo que creo, toda banda de rock debe tener.

Pero bueno, no estoy decepcionado en absoluto. Realmente nunca fui un gran fan de héroes del silencio, los empecé a escuchar algo más en serio cuando me enteré de se reunían y venían a Sevilla a tocar, y descubrí así un buen grupo. No me vuelven locos como a mucha gente; los grupos que me vuelven loco a mí son otros. Pero tienen ese halo romántico y esas letras Baudeleirianas extrañas, que los hacen únicos, musical y líricamente.

Ala, un saludo

viernes, 12 de octubre de 2007

Piece of metal 2

La espalda apoyada contra el montículo, al mirar hacia delante podía ver a sus compañeros subir por la enlodada colina, sorteando cadáveres mutilados de gente conocida. Por esa muerte de la que se alimentaba ahora mismo el fango tenía que llegar arriba y matar a los últimos vietnamitas que quedaban.

Al borde de la enajenación, o quizás demasiado cerca de la realidad como para soportarlo, dio media vuelta y siguió subiendo, los pies resbalando, su arma disparando. Aprovechó un grueso tronco para cobijarse, sacar una granada de mano que había reservado, y lanzarla apuntando hacia la trinchera vietnamita de lo alto de la colina.

Una explosión, miembros mutilados. Más muerte, qué más da; nada importa, sólo la colina.

El silencio se iba adueñando del lugar; los escupitajos de las metralletas cada vez sonaban más aislados. Parece que estaban ganando. Siguió subiendo. En una ocasión resbaló y tuvo que volver a recorrer unos cuantos metros. Ya no quedaba a penas nadie de ningún bando. El silencio sólo era secuestrado por gritos agónicos procedentes de la trinchera coronante y algún disparo aislado.

Al llegar al montículo, esperó a uno de sus compañeros, que llegaba sangrando por un brazo. Este era el momento. Matar o morir. El único ocupante restante estaba sólo. Se le ocurrió una idea al ver el cadáver muerto de un habitante del Vietcong al lado del montículo de sacos. Ordenó a su compañero que lo elevara y lo asomara por un lado, mientras él se dirigía silenciosamente a unos metros.

A una orden, el cadáver asomó por un lado de la trinchera. El vietnamita superviviente en el foso disparó en esa dirección y fue fácil abatirlo.

En ese momento puso observar lo que había dentro del lugar que llevaban varios meses asediando. Más muerte y miseria, ni más ni menos.

Habían coronado la puta montaña. La plaza fuerte era suya. Vidas y vidas había costado, en una lucha que ya no importaba a nadie. Pero la colina era suya, sí...

Y ahora... ¿qué?

miércoles, 10 de octubre de 2007

Extremoduro y nostalgia

Este grupo tiene la cualidad de transladarme a otra época, a cuando tenía 14 tacos y fui a mi primer concierto, que fue este de Extremoduro en el auditorio... en el 2002, ni más ni menos. Iba con unos cuantos colegas aunque más que ná con el Josele... Todo parecía mágico, desde el viaje hacia allá (fui solo en bus y me encontré a dos notas que iban payá, me acoplé con ellos) hasta el concierto en sí.

Va, no me lo perdonaré nunca, lo vi desde las gradas pese a que este me decía illo vámonos pabajo. Pero esque desde abajo no se veía una mierda. Pero va, después me arrepentí xD

Extremoduro es música de calle. De adoquines y de vaqueros rotos. De estar todo el día por ahí con una litrona en la mano. Música de la Alameda, como tantas otras. Por eso me trae recuerdos, pese a ser un grupo del que sólo he escuchado las canciones más típicas. Me recuerda a las botellonas, sentados en los banquitos de la Alameda, por ahí haciendo el loco con un puto carrito de la compra.

Descubriendo cosas nuevas poco a poco, cuando aún no sabía nada de la vida... Sigo sin saber demasiado, pero ya es más que en aquellos tiempos, cuando todos éramos unos "newbies" xD Con el pelo a medio crecer, con la música y tu estilo por bandera... En fin.

Y lo que me queda, colega