En el mar sin agua... En el mar del porcentaje navego. Poco, pero de una extensión inconmesurable. Incapaz de medirlo pues, me siento a escribir mis torpes balbuceos. Sentía que necesitaba sentir... Sentir el alcohol a través de mis venas. Y, mientras escribo ésto, no puedo evitar pensar en que estoy convirtiendo mi blog en un blog emo de los que tanto odio. Pero no -me convenzo a mí mismo-, únicamente escribo estando borracho.
Unido con mi ser soy más sincero, unido con mi ser soy capaz de escribir hasta que me venza el sueño. Qué adormecido... Los brazos cálidos insisten en acunarme, y yo cedo; cedo hasta el límite infinito de los sueños...
No hay comentarios:
Publicar un comentario